La Real Sociedad golpeó primero en la ida de la semifinal de Copa al imponerse por 0-1 en San Mamés, en un encuentro muy táctico y de escasas concesiones. Tras una segunda parte en la que fue creciendo con el paso de los minutos, el conjunto donostiarra aprovechó su momento para adelantarse y supo gestionar la ventaja ante un Athletic que lo intentó más con empuje que con claridad. La eliminatoria queda abierta, pero los txuri-urdin toman ventaja mínima para la vuelta. La crónica del Athletic en Radio Popular-Herri Irratia, patrocinada por Xekun.
Ernesto Valverde apostó nuevamente por Padilla en la portería; defensa formada por Lekue, Monreal, Laporte y Adama; en la sala de máquinas, Rego y Jauregizar; más adelantados, Iñaki Williams, Unai Gómez y Robert Navarro; y como hombre más adelantado, Guruzeta. El técnico rojiblanco introdujo movimientos estratégicos. El mayor de los Williams comenzó en el banquillo. En el centro de la defensa, Monreal volvió a asumir galones ante la baja por sanción de Paredes y la ausencia por lesión de Vivian. En comparación con el once que se impuso al Levante el pasado domingo, únicamente Laporte repite atrás.
Intenso arranque
Comenzó la ida de la semifinal copera en San Mamés con un arranque prudente por parte de ambos conjuntos, conscientes de que la eliminatoria se decidirá en dos partidos. Pablo Marín robó pronto a Adama, aunque la acción no tuvo continuidad ante Padilla. El Athletic manejaba algo más la posesión mientras la Real aguardaba en su campo. Hubo un aviso temprano de Monreal con una volea alta y un intento de contra de Guruzeta que no encontró a Navarro. Guedes generó el primer saque de esquina y el choque fue subiendo de tono, con una entrada dura de Carlos Soler sobre Jauregizar que el colegiado Sánchez Martínez dejó en advertencia. Rego frenó una salida visitante con falta táctica y Laporte se mostró firme al cortar un centro peligroso. Con el paso de los minutos el encuentro se equilibró. El Athletic mantenía una ligera superioridad en el control del balón, aunque sin exigir a Remiro, mientras que la Real combinaba con criterio cuando encontraba espacios. Soler cayó en el área tras un lance con Jauregizar, pero ni el árbitro ni el VAR señalaron nada. Guruzeta tuvo la primera ocasión clara para los rojiblancos tras una buena acción individual de Lekue y un centro preciso, aunque su remate de cabeza salió centrado.
Mano polémica
Respondió Oyarzabal con un disparo ajustado desde fuera del área que se marchó desviado. Pablo Marín dispuso de una oportunidad clara tras pase profundo de Guedes, pero Padilla se hizo grande y evitó el gol. El guardameta volvió a aparecer poco después, despejando primero con el muslo y después con la pierna un cabezazo de Jon Martín a balón parado. En ese tramo, Lekue era el más incisivo en el uno contra uno. En el tramo final del primer tiempo aumentó la tensión. Guedes forzó una falta peligrosa tras una acción imprudente de Lekue. Robert Navarro probó desde la frontal, pero Remiro estaba bien colocado. La Real reclamó una posible mano de Laporte tras un remate de cabeza de Caleta Car; el balón impactó en el brazo del central, que estaba de espaldas y sin visión de la jugada. El VAR revisó la acción, aunque Sánchez Martínez decidió no acudir al monitor y explicó a los capitanes que no había penalti. Se añadieron dos minutos antes del descanso y, ya con el tiempo prácticamente cumplido, se produjo un encontronazo entre Adama y Aramburu que elevó la temperatura del partido, aunque sin mayores consecuencias.
Sin ideas
La segunda parte comenzó sin cambios en los banquillos pero con la Real más decidida. Nada más reanudarse el juego, Guedes obligó a Padilla a intervenir con una parada de mérito y, en el rechace, Pablo Marín se topó de nuevo con el guardameta junto al poste, que evitó el tanto cuando parecía inevitable. El conjunto donostiarra asumió el mando, moviendo el balón con criterio ante un Athletic incómodo y superado por momentos. Jon Martín cabeceó después sin dificultades para Padilla y Guruzeta trató de dar aire a los suyos forzando un saque de esquina. Valverde agitó el banquillo con un cuádruple cambio, dando entrada a Nico Serrano, Nico Williams, Selton y Ruiz de Galarreta en busca de reacción, mientras Guedes veía la amarilla por dejarse caer.
Con el paso de los minutos, San Mamés empujó y los rojiblancos adelantaron líneas, aunque la Real seguía encontrando espacios. Guedes avisó de nuevo y, poco después, llegó el golpe: Soler filtró un pase profundo hacia el extremo portugués, que aprovechó un desajuste defensivo y cedió para que Turrientes, con Padilla ya vencido, empujara el 0-1. El tanto obligó al Athletic a volcarse más con el corazón que con claridad. Jauregizar forzó un córner en una acción de empuje y Nico Williams estuvo cerca del empate con un cabezazo en el segundo palo que se marchó por poco. Matarazzo respondió con cambios para sostener el resultado, mientras el tiempo corría sin que Remiro tuviera que intervenir en exceso.
En el tramo final, Valverde agotó las sustituciones dando entrada a Vesga y el equipo bilbaíno buscó el empate a balón parado tras otro córner provocado por Guruzeta. Selton dejó una acción de calidad dentro del área que terminó en un intento de Nico bloqueado por la zaga visitante. La Real no renunció al ataque y trató de sentenciar al contragolpe, con el Athletic volcado y apurado hasta el último suspiro, incapaz de encontrar el bacalao que equilibrara la eliminatoria.