Con el mes de abril llega el último escollo hacia la final de la FIBA Europe Cup para el Surne Bilbao. Los hombres de negro se enfrentan, a doble partido, al Falco Szombathely húngaro. El partido de ida tendrá lugar este miércoles 1 en el Schaeffler Arena Savaria (18:00 horas) y la vuelta el miércoles 8 en el Bilbao Arena (20:00 horas).
El cuadro húngaro está haciendo historia en competición europea: es su primera semifinal a pesar de ser un asiduo a los torneos continentales gracias a su dominio en el último lustro en competición nacional. Milos Konakov dirige a un equipo que ha llegado a las semifinales sin hacer mucho ruido. En la primera fase fue segundo del Grupo H, por detrás del Casademont Zaragoza, con cuatro victorias y dos derrotas, dejando por detrás al Bakken Bears danés y al Anorthosis chipriota. En la segunda fase acabó por detrás de UCAM Murcia con un balance de tres victorias y las mismas derrotas; Rostock Seawolves y Trefl Sopot fueron sus compañeros de viaje. Y en la eliminatoria de cuartos de final se impusieron, con el factor cancha en contra, al KK Bosna.
Respeto al rival
“Empiezan 80 minutos o más de un partido y así tenemos que entenderlo. No es una cuestión de tiempo, es una cuestión de acciones, de posesiones, de dar a cada una la importancia que tiene. Todo empieza por respetar a nuestros rivales, que creo que es una de las cosas que nos han permitido ser competitivos en Europa”, reconoce Jaume Ponsarnau.
El técnico de los hombres de negro destaca del Falco Szombathely su capacidad para “encontrar el triple y hacerlo muy bien”. “Tiene jugadores a respetar, sobre todo a Zoltan Perl, que está siendo uno de los mejores jugadores de la competición, y vamos a tener que estar sólidos”, asegura.
Perl, la figura a seguir
Los húngaros son el mejor equipo desde más allá de la línea de 6,75, con un 39,9%. Además de Zoltan Perl, MVP de la competición en marzo y su máximo anotador, en el Falco brillan en la dirección el base norteamericano Tyler Peterson, Benedek Váradi en el exterior, el ala-pívot húngaro Kristóf Bognár y Arnaldo Toro como referencia interior.
El favoritismo recae claramente en los bilbaínos ante un rival que no pondrá las cosas fáciles, sabedor de la oportunidad histórica de acceder a una final continental. “Creemos que nuestra defensa es buena contra su estructura de juego, pero exige hacerla muy bien. Ahí está el reto, sin ninguna duda”, sentencia Jaume Ponsarnau.