Por muy extraño que suene, hay derrotas que suman. Es lo que le sucedió al Athletic contra el Barça en San Mamés. Los de Valverde cayeron ante el líder, pero se reencontraron con su afición que llegaba al choque con pocas expectativas tras el fiasco copero en Anoeta.
La grada de La Catedral no salió contenta del estadio, pero si orgullosa de sus jugadores y de su actitud. No pudieron puntuar, pero si recuperaron el afecto de una hinchada que vuelve a creer en las posibilidades de una plantilla que, compitiendo así, está a tiempo de pelear por Europa. Dicho esto, muchos athleticzales se preguntan por qué no se jugó así ante la Real Sociedad.
UEFA posible
Como decía Howard Kendall en su pobre castellano: ‘Uefa es posible». A 5 puntos de la sexta plaza y con 33 puntos en juego, el equipo depende de sí mismo para alcanzar el primer objetivo marcado por el club en verano y que luego fue modificado por la mala marcha del equipo. El bajo nivel de la liga ha permitido a los leones seguir metido en la pela continental.
Ahora restan 11 jornadas para cerrar el curso futbolístico, seis de ellos a domicilio (Girona, Getafe, Atlético de Madrid, Alavés, Espanyol, Real Madrid) y cinco en casa (Betis, Villarreal, Osasuna, Valencia, y Celta). La temporada pasada hicieron falta 60 puntos para amarrar la sexta plaza. Es decir, tendrían que sumar 25 puntos de 33, algo impensable.
Para ser séptimo sumaron 55 puntos, cifra casi inalcanzable también. Es cierto que esta campaña el corte parece más bajo, pero aún así van a tener que hacer una gran ‘txanpa’ final para aspirar a un puesto europeo, aunque sea de Conference League. El Rayo se metió el año pasado en esta competición desde la octava plaza con 52 puntos. En sus manos está.