Un hombre de 21 años ha sido detenido y ha ingresado en prisión en Bilbao. Se le acusa de formar parte de un grupo criminal dedicado a sustraer teléfonos móviles para vaciar posteriormente las cuentas bancarias de sus propietarios. El dinero robado se transfería rápidamente a cuentas extranjeras o billeteras de criptomonedas para dificultar su rastreo.
El origen de la Operación Ilunakoin
El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco ha detallado que la investigación policial arrancó en el año 2024 tras la denuncia de un ciudadano. Esta primera víctima reportó la sustracción de su teléfono y la posterior realización de transferencias fraudulentas desde su banco hacia destinos virtuales desconocidos.
El grupo de Delitos Telemáticos de la Ertzaintza tomó el mando del caso y constató que parte de los fondos terminaban en el monedero virtual de un joven residente en la capital vizcaína. Hasta la fecha, las autoridades han logrado identificar a 13 víctimas, quienes en conjunto han sufrido un perjuicio económico que ronda los 150.000 euros.
Ingreso en prisión y registros
El principal sospechoso fue arrestado el pasado domingo y puesto a disposición judicial, decretándose su ingreso inmediato en un centro penitenciario de forma preventiva. En el marco de esta misma investigación, se han abierto diligencias contra nueve personas más que tendrían diferentes grados de participación en esta compleja red de estafadores.
Durante el registro efectuado en el domicilio del detenido, los agentes de policía incautaron múltiples dispositivos electrónicos y 4.000 euros en efectivo. También se intervino una billetera fría para criptodivisas, un vehículo de alta gama y documentación falsa. Destaca un DNI y permiso de conducir con la fotografía del principal acusado.
Alerta para reforzar la seguridad móvil
La investigación continúa abierta para determinar si existen nuevos afectados por estas prácticas delictivas. Ante esta situación, las autoridades policiales instan a toda la ciudadanía a reforzar la seguridad de sus terminales, advirtiendo que la falta de barreras facilita el acceso inmediato a la información bancaria y personal del usuario.
Resulta absolutamente imprescindible utilizar sistemas de bloqueos de pantalla y activar siempre la doble autenticación en las aplicaciones financieras. Asimismo, en caso de sufrir un robo o extravío, es fundamental solicitar de inmediato a la operadora el bloqueo de la tarjeta SIM para evitar la recepción de códigos de verificación y la ejecución de llamadas fraudulentas.