La situación de Tubos Reunidos entra en una situación «crítica». CC.OO ha advertido el riesgo al que se exponen los trabajadores. El punto actual se da después de que la propia empresa reconociera que «compromete su viabilidad» y dejara la puerta abierta a solicitar la declaración de un concurso voluntario de acreedores. Ante este escenario, el sindicato ha insistido en la urgente necesidad de celebrar una asamblea para que los trabajadores decidan sobre la continuidad de la huelga contra el ERE, un paro que mantiene la actividad de la compañía «prácticamente paralizada».
El volumen del ERE se ha visto modificado en distintas ocasiones. Inicialmente afectaba a 301 trabajadores, de los que 205 se adherieron de manera voluntaria. Sin embargo, Inspección de Trabajo detectó contratos eventuales en situación de fraude de ley, y obligó a la empresa a convertirlos en indefinidos. Y finalmente, tras distintas actualizaciones, se concretó que afectaría a un total de 240 trabajadores.
En origen los contratos eventuales se incluían en el ERE, pero al intervenir Inspección de Trabajo pasaron a indefinidos, y se desunieron del expediente. Solo unos pocos mantuvieron su adhesión.
Un problema que va más allá del ERE
En declaraciones a Europa Press, fuentes de CCOO han manifestado que no perciben el anuncio del posible concurso de acreedores como una «maniobra» de la dirección para presionar al comité. «Esto tiene muy mala pinta. La empresa, evidentemente, tiene mucha culpa de la situación actual por la gestión que ha habido durante muchos años, pero la situación es complicada», han indicado. De hecho, desde la central sindical destacan que «el ERE igual ahora ya no es el mayor de los problemas que hay encima de la mesa».
El impacto del paro indefinido
Aunque el sindicato reconoce que la huelga es una medida de presión habitual que se utiliza para forzar a la empresa a negociar en cualquier ámbito, han precisado que en el contexto actual «la situación de la empresa, que ya es complicada, está empeorando» a causa del paro indefinido.
«Viendo la situación, que puede ir a concurso cualquier día, dejar de trabajar no echa una mano a que siga para adelante el proyecto», explican desde CCOO. Además, han recordado su postura sobre las movilizaciones: «Llevamos diciendo desde el principio que la huelga podía haberse dado, pero tenía que haber sido ratificada por la plantilla». Y lamentan que no se haya llevado a cabo «una votación o un referéndum para ratificarla».
La decisión sobre su propio futuro
Por todo ello, desde CCOO han subrayado que el actual escenario marca el momento clave para dar la palabra a los trabajadores. El sindicato considera indispensable consultar a la plantilla sobre qué pasos tomar a partir de ahora, con el objetivo de que sea el conjunto de los empleados quien decida de forma asamblearia sobre «su propio futuro».