Ernesto Valverde ha lanzado un mensaje de autocrítica, humildad y reacción en su reflexión sobre el momento que atraviesa el Athletic en este tramo final de temporada. El técnico rojiblanco ha admitido que el equipo no ha cumplido las expectativas en Liga y ha subrayado que, a falta de siete jornadas, la prioridad pasa por mirar hacia abajo y asegurar cuanto antes los puntos necesarios para alejar cualquier riesgo.
Uno de los mensajes más contundentes de su reflexión ha sido la llamada a asumir la situación sin rodeos. Valverde ha defendido que el Athletic debe admitir que necesita puntos y que eso no supone renunciar a la ambición, sino entender con humildad cuál es ahora mismo el objetivo inmediato. En ese sentido, ha recordado que casi todos los grandes clubes del fútbol, salvo Athletic, Real Madrid y Barcelona, han pasado en algún momento por Segunda División.
A partir de esa reflexión histórica, ha insistido en que el club debe valorar mucho más lo que significa mantenerse en Primera y proteger una trayectoria única dentro del fútbol estatal. Para el entrenador, esa mirada no choca con el deseo de pelear por metas mayores, pero sí obliga a poner el foco en la base de todo: sumar cuanto antes los puntos que permitan estabilizar la situación.
Falta de mentalización
Valverde también ha apuntado a una cuestión mental. A su juicio, al Athletic le ha faltado en los últimos partidos una mentalización más ajustada a la realidad clasificatoria, algo que sí tienen más interiorizado los equipos que pelean habitualmente por salvar la categoría. Ha citado expresamente a rivales como Sevilla, Valencia, Getafe, Espanyol, Alavés, Mallorca o Elche para explicar que esos equipos ya compiten con esa urgencia incorporada.
En cambio, ha deslizado que al conjunto rojiblanco le ha costado más asumir ese cambio de escenario. Por eso ha reclamado una activación colectiva de todos los estamentos, convencido de que cuando el Athletic se une en torno a un objetivo común es capaz de sacar adelante situaciones muy complejas y también de lograr cosas extraordinarias.
Conexión con la afición
Sobre la afición, Valverde ha dejado claro que no le gusta pedirle nada por adelantado, porque considera que la hinchada siempre responde cuando el equipo da el primer paso. Su idea ha sido clara: si el Athletic empuja, la grada devolverá ese esfuerzo multiplicado, como ya ocurrió en varios momentos del último partido.
En esa misma línea, ha defendido que en San Mamés todo parte del impulso que sea capaz de transmitir el equipo sobre el césped. El entrenador ha incidido en que, a diferencia de lo que ocurre en otros clubes, en el Athletic la fuerza colectiva de plantilla y afición tiene un peso decisivo, y ha insistido en que esa conexión puede resultar determinante en un momento en el que urge ganar.
Las expectativas y la realidad del momento actual
El técnico rojiblanco ha recordado que el Athletic llegaba a esta temporada con unas expectativas altas después de haber ganado un título, haberse clasificado para la Champions y haber alcanzado las semifinales de la Europa League el curso pasado. Sin embargo, ha admitido con claridad que el equipo no ha estado a la altura de esas expectativas en Liga, aunque también ha contextualizado la campaña con las dificultades que ha ido arrastrando el grupo.
Valverde ha repasado además el recorrido del equipo en otras competiciones, recordando la semifinal de Copa y la pelea hasta el final por seguir adelante en la Champions dentro de un grupo muy exigente. Pero ha insistido en que la realidad actual obliga a centrar toda la atención en la clasificación liguera, con el descenso y Europa a la misma distancia, seis puntos, y con la necesidad de priorizar lo más importante para el club.
Valor a la reacción ante el Villarreal
Valverde ha reconocido que el partido ante el Villarreal ha sido especialmente duro por el rival, por el resultado y por la situación clasificatoria, pero al mismo tiempo ha querido quedarse con varios aspectos positivos. Ha puesto en valor la reacción del equipo pese al 0-2 al descanso, el nerviosismo y la impaciencia que se percibía en San Mamés, y ha destacado que el Athletic nunca se ha entregado y ha mantenido sus opciones hasta el final.
El entrenador ha considerado especialmente importante que el equipo haya seguido empujando incluso en un contexto muy adverso, jugando cerca del área rival y generando situaciones para haber podido empatar. También ha señalado que, cuando llegó el gol y el público vio al equipo ir hacia adelante, la afición se ha vuelto a enganchar al empuje del Athletic, un aspecto que ha considerado relevante de cara a lo que viene.
Osasuna, una nueva prueba en San Mamés
Valverde también ha mirado ya al próximo compromiso y ha definido a Osasuna como un rival muy complicado para el Athletic en San Mamés, recordando además los precedentes recientes, con varias visitas sin victoria rojiblanca y la eliminación copera de la pasada temporada. Aun así, ha remarcado que se trata de una nueva oportunidad en un partido de enorme importancia.
El técnico ha asegurado que mantiene intacta la confianza en sus jugadores y en la capacidad del equipo para ganar a cualquiera. Ha recordado el nivel competitivo mostrado ante grandes rivales de la Champions y ha insistido en que, con la ayuda de todos y el empuje colectivo, el Athletic se ve capacitado para superar a Osasuna en un encuentro clave del tramo final liguero.