El Athletic cierra este sábado la temporada liguera en el Santiago Bernabéu, a partir de las 21:00 horas, en una última jornada que llega con sabor extraño para los rojiblancos. El equipo de Ernesto Valverde afronta la cita desde la zona media de la clasificación y después de un tramo final irregular, marcado por tres derrotas, un empate y solo una victoria en los últimos cinco partidos. El Real Madrid, por su parte, llega con LaLiga ya perdida matemáticamente, pero asentado en la segunda plaza y con la intención de despedirse de su afición con una victoria.
Competir cuando ya no quedan cuentas
Desde la perspectiva athleticzale, el partido no se mide por la clasificación. El Athletic llega al Bernabéu sin opciones europeas, pero con la obligación de competir hasta el final y cerrar la temporada con una imagen reconocible. Ya no hay calculadora posible ni carambolas que perseguir: queda el orgullo, el escudo y la necesidad de terminar el curso con una actuación seria en uno de los escenarios más exigentes del campeonato. Además, será el último partido de Valverde en el banquillo zurigorri y de Iñigo Lekue antes de colgar las botas. Por lo que querrán despedirles como se lo merecen.
Valverde, obligado a recomponer el once
El técnico rojiblanco llega condicionado por ausencias de peso. Nico Williams y Oihan Sancet no estarán por lesión en los isquiotibiales, Unai Egiluz tampoco está por su recaída de rodilla y Yuri Berchiche se pierde el choque por acumulación de tarjetas. Además, Dani Vivian y Beñat Prados, en el tramo final de su recuperación, llega entre algodones, lo que obliga a Valverde a ajustar piezas en una noche exigente. Unai Simón apunta a la portería, con Gorosabel en la derecha y la duda entre Boiro y Lekue en la izquierda. Yeray y Laporte podrían formar en el eje, con Galarreta en la sala de máquinas, Iñaki Williams y Berenguer en bandas y Guruzeta como referencia.
Un Madrid con bajas, pero con colmillo
El Real Madrid también llega tocado físicamente, aunque con una plantilla diseñada para convertir cualquier rotación en amenaza. Militão, Rodrygo y Mendy figuran entre las bajas, mientras que Arda Güler aparece como duda. Aun así, Arbeloa podría contar con nombres de mucho peso como Courtois, Rüdiger, Tchouaméni, Bellingham, Vinícius y Mbappé. Es decir, un Madrid sin título liguero que celebrar, pero con suficiente pólvora como para castigar cualquier pérdida rojiblanca.
Cerrar con la cabeza alta
El Bernabéu no cambiará el destino clasificatorio del Athletic, pero sí puede servir para dejar una última impresión positiva. Los rojiblancos necesitan reconocerse en la presión, en la intensidad y en esa capacidad competitiva que tantas veces les ha permitido incomodar a cualquiera. La última jornada no siempre decide objetivos, pero sí deja sensaciones. Y en clave rojiblanca, salir de Madrid con la cabeza alta sería una forma necesaria de empezar a pensar ya en lo que viene.