Ernesto Valverde cerró en el Bernabéu su historia con el Athletic tras 10 temporadas y 504 partidos al frente de la entidad zurigorri. Se marcha en su peor temporada como entrenador, al menos en la liga, y eso puede empañar, para algunos, su salida, pero no seamos cortos de miras porque nos deja un técnico que ha marcado una época en el club y ha puesto el listón muy alto a los Edin Terzic y otros que estén por llegar.
Ojala en el futuro el equipo vaya a Europa el 70% de las veces (2 clasificaciones de Champions incluidas) y nos deje un título cada 5 años. Valverde ha contribuido a hacer más grande al club de sus amores y a elevar el nivel de exigencia hasta tal punto que jugar Champions y alcanzar semifinales de Copa nos parezcan un mal año.
Nuevos tiempos
En esta vida todo tiene fecha de caducidad y el de Viandar de la Vera no iba a ser diferente al resto del mundo. Toca renovarse. Abrir puertas y ventanas para que el entrenador alemán ventile una caseta acostumbrada al modo de hacer de Valverde.
El hasta ahora míster rojiblanco no quiso darle ningún consejo a Terzic porque tiene que evaluar todo con una mirada nueva, aunque bien haría en tomar nota de todo lo que ha conseguido su antecesor en Bilbao. Estoy deseando verle trabajar en Lezama y que sus éxitos nos hagan pensar por qué demonios no llegó antes al Athletic. Hasta entonces, agur eta eskerrik asko Ernesto.