El Surne Bilbao afronta mañana jueves (19.00 horas, Bilbao Arena) uno de los partidos más exigentes y, al mismo tiempo, más ilusionantes de la temporada. A falta de solo cuatro jornadas para el final de la fase regular de la Liga Endesa, los hombres de negro mantienen vivas sus opciones de clasificarse para el playoff, aunque el margen de error se ha reducido tras la derrota del pasado fin de semana en la pista del Hiopos Lleida.
Aquel tropiezo dejó un sabor especialmente amargo en el conjunto bilbaíno por el desacierto mostrado tanto en el tiro de campo como, sobre todo, desde la línea de tiros libres. Una derrota que obliga ahora al equipo de Jaume Ponsarnau a elevar todavía más el nivel ante dos rivales de Euroliga consecutivos: el Real Madrid mañana en Miribilla y el Valencia Basket el domingo.
Precisamente ahí aparece uno de los retos pendientes del Bilbao Basket esta temporada. El conjunto vizcaíno no ha conseguido competir de verdad frente a los grandes equipos de la competición y el propio Ponsarnau reconoció en la previa que esa es “la única mancha” que siente el grupo en una campaña que, pese a ello, sigue siendo notable.
“Firmo ganar los dos”
Pese a la dificultad del reto, el técnico catalán mantiene intacta la ambición. “Ahora hoy, que no hemos jugado ninguno de los dos, firmo ganar los dos”, aseguró al ser cuestionado por los duelos ante Madrid y Valencia.
El entrenador del Surne Bilbao explicó además que el equipo afronta el choque utilizando como combustible competitivo el enfado generado por la derrota en Lleida. “A nosotros nos sirve más para este partido estar enfadados porque perdimos en Lleida”, señaló.
Enfrente estará un Real Madrid que sigue liderando con autoridad la Liga Endesa y que llegará a Bilbao en plena preparación para la Final Four de la Euroliga. El conjunto dirigido por Sergio Scariolo afrontará el encuentro con importantes ausencias interiores, ya que no podrá contar ni con Walter Tavares ni con Alex Len, aunque Ponsarnau advirtió de que eso no reduce el potencial blanco.
“El Madrid sabe ganar los partidos de la manera que sea”, explicó el técnico bilbaíno, destacando la enorme versatilidad de una plantilla capaz de adaptarse a cualquier contexto competitivo.
La energía de Miribilla
Ponsarnau incidió además en la dificultad de preparar el partido ante un rival con tantos recursos ofensivos y tantas amenazas diferentes: “Todos los jugadores del Madrid pueden ser decisivos”.
Miribilla volverá a ser una de las grandes esperanzas del cuadro bilbaíno. El Bilbao Arena se ha convertido esta temporada en un escenario especialmente favorable para los hombres de negro, impulsados por una afición que multiplica la energía competitiva del equipo. “Te sientes empujado por Miribilla y eso te lleva a tener más determinación”, destacó el entrenador catalán.
Con cuatro jornadas todavía por disputarse, el playoff sigue siendo posible para el Bilbao Basket. Y buena parte de esas opciones pasan por dar mañana un golpe encima de la mesa ante el líder de la competición.