La tendencia de cultivar nuestros propios alimentos está en auge, especialmente entre los urbanitas que buscan escapar del bullicio de la ciudad y acercarse a la naturaleza. Sin embargo, encontrar la parcela adecuada para cultivar no es tan sencillo como parece. Para obtener buenos resultados y disfrutar de la experiencia, es necesario tener en cuenta diversos factores. Ion Colino, experto en asesoramiento agrícola, nos ofrece algunas claves esenciales para elegir correctamente.
1. La ubicación: un factor crucial
Lo primero que debes considerar es la distancia de la parcela desde tu domicilio. Aunque puedas encontrar terrenos a buen precio, la ubicación es fundamental. No es lo mismo tener que recorrer kilómetros todos los días para cuidar de tus cultivos, ya que esto aumentará tus costos y tu huella de carbono. Es recomendable que el terreno esté lo suficientemente cerca para facilitar las tareas diarias.
2. Tamaño y tipo de cultivo
La cantidad de terreno que necesites dependerá de lo que quieras cultivar y cuántas personas integren tu familia. Si tu objetivo es cultivar principalmente verduras para una dieta basada en hortalizas, necesitarás más espacio. Para un consumo básico, 200 m² pueden ser suficientes; sin embargo, si deseas cultivar una variedad amplia de verduras o incluso hortalizas de mayor tamaño, deberías contemplar entre 400 m² y 900 m².
3. Considera el tipo de Agricultura
Otro aspecto clave es decidir el tipo de agricultura que quieres practicar: ¿convencional o ecológica? Dentro de la ecológica, se plantea una decisión adicional: ¿realizarás labranza cero o usarás maquinaria para mover la tierra? Esto determinará la cantidad de material necesario para cubrir el suelo y, por ende, el espacio que ocupará cada cultivo.
4. La Calidad del suelo y el clima Local
El terreno debe ser apto para los cultivos que deseas sembrar. No todos los suelos son iguales: algunos son más arcillosos, otros tienden a inundarse, y otros pueden estar contaminados por productos químicos, como es el caso de ciertos terrenos cerca de zonas industriales. Es fundamental que el suelo sea fértil y esté bien aireado para asegurar el éxito de los cultivos.
Alternativas para los que no tienen su propio terreno
Si no cuentas con una parcela, no te preocupes. Muchas ciudades y municipios están ofreciendo huertos urbanos, también conocidos como huertos de ocio, donde puedes alquilar un pequeño espacio para cultivar tus propias hortalizas. Estos huertos urbanos suelen contar con riego adecuado, asesoramiento profesional y un ambiente ideal para los que desean empezar en este mundo sin grandes inversiones.
Cultivos Ideales para Terrazas y Balcones
Si el espacio es aún más limitado, los huertos en terrazas y balcones son una excelente alternativa. Para estos espacios pequeños, es ideal cultivar productos que no requieran mucha profundidad en el suelo, como zanahorias, lechugas, tomates o puerros. Es importante proteger las plantas de corrientes de aire y asegurarse de que reciban suficiente luz solar.
El mundo de la agricultura urbana y rural está al alcance de todos, solo es cuestión de elegir bien el terreno y conocer tus necesidades y recursos. Desde huertos urbanos hasta pequeñas parcelas en las afueras, el contacto con la naturaleza y el autoconsumo de alimentos frescos no tiene que estar reservado solo a los afortunados con grandes terrenos. Con un poco de planificación y conocimiento, cualquiera puede comenzar su propio huerto y disfrutar de los beneficios que la agricultura puede ofrecer.
