Banner de Venezuela en Bilbao

Entrevista a #Saludsinbulos sobre las pseudoterapias

Las comunidades online de seguidores de bulos en salud se refuerzan entre sí comentándose en positivo

Podcast Ciencia y salud

Descubren cómo funcionan las pseudoterapias: «El pegamento entre ellos es la emoción»

Laporte en la entrevista de GQ en la que explicó que tenía una pirámide en casa / La revista GQ

Los bulos sobre salud y las pseudociencias han encontrado en las redes sociales un terreno especialmente favorable para propagarse, pero su fuerza no depende únicamente de los mensajes que difunden. Carlos Mateos, coordinador del Instituto Salud Sin Bulos, ha explicado en Radio Popular-Herri Irratia que detrás de estas comunidades existe un importante componente emocional que refuerza las creencias de sus integrantes y dificulta combatir la desinformación únicamente con argumentos científicos.

La conversación se ha emitido en el programa EgunON Magazine

Las falsedades se propagan con mayor facilidad

Mateos ha señalado que quienes están en contra de la ciencia o de la medicina no representan necesariamente a una gran parte de la población, aunque su presencia pueda parecer mucho mayor cuando se observa su actividad en internet.

«No es que sean tantos», ha indicado. Sin embargo, ha destacado que las falsedades tienen una capacidad de propagación especialmente elevada en las redes sociales. El coordinador del Instituto Salud Sin Bulos ha recordado estudios que han apuntado que una falsedad puede llegar a difundirse «hasta siete veces más rápido que las informaciones reales», aunque ha advertido de que esas cifras han quedado ya obsoletas.

Una de las razones está en la propia construcción de los mensajes. Los contenidos falsos suelen recurrir a titulares llamativos y argumentos capaces de provocar una reacción inmediata. «Cuando algo es falso normalmente suele llamar mucho la atención, nos engancha más», ha explicado.

Cabe recordar eñ revuelo que causan declaraciones de futbolistas como Marcos Llorente negando la existencia de melanomas o de Laporte, cuando contó que tenía una pequeña pirámide en su casa para «disminuir las ondas electromagnéticas».

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de GQSpain (@gqspain)

Una comunidad que refuerza las creencias

Más allá del mensaje inicial, Mateos ha puesto el foco en los vínculos que se establecen entre los miembros de las comunidades pseudocientíficas. Según ha relatado, un estudio ha analizado más de 52.000 comentarios en YouTube y ha observado cómo estas personas se refuerzan mutuamente mediante conexiones emocionales.

Ese apoyo puede manifestarse incluso mediante algo tan sencillo como un emoji.

«Al final hace que te sientas apoyado», ha explicado. De esta manera, una afirmación que fuera de ese entorno puede resultar disparatada empieza a parecer razonable cuando numerosos integrantes de una comunidad la respaldan.

El fenómeno puede producirse con mensajes contra las vacunas, con el rechazo de la protección solar o con afirmaciones contrarias a determinados tratamientos médicos. «Dentro de este grupo me siento apoyado, esta gente coincide conmigo, y al final te refuerzas más en esa convicción», ha resumido Mateos.

Miedo, odio y esperanza

Estas comunidades han recurrido especialmente a emociones primarias como el miedo, el odio o la esperanza. Mateos ha explicado que los mensajes pueden presentar a médicos, instituciones o industrias como responsables de un supuesto engaño, pero también prometen soluciones extraordinarias que la medicina estaría ocultando.

«Ahora ya hay una nueva solución que los médicos no quieren que sepas y que te va a curar todas las enfermedades», ha puesto como ejemplo.

El mecanismo suele aprovechar una pequeña parte cierta para construir una afirmación que termina completamente distorsionada. Mateos ha utilizado como ejemplo los efectos secundarios de las vacunas. Que puedan existir efectos adversos permite construir a partir de ahí mensajes que exageran radicalmente su alcance.

«La parte racional es solamente una pequeña parte y todo es emocional», ha señalado.

Las experiencias personales no sustituyen a la ciencia

Otro elemento importante ha sido el recurso constante a experiencias individuales. Personas que consideran que un determinado producto les ha funcionado, pacientes insatisfechos con una atención sanitaria o relatos de conocidos pueden convertirse en argumentos dentro de estos grupos.

Mateos ha insistido en que estas vivencias, aunque puedan ser reales, no constituyen una prueba científica.

«La ciencia es con miles de casos, comprobándolos, que se repiten en laboratorio», ha explicado. Frente a ese procedimiento, las comunidades pseudocientíficas pueden basarse en testimonios que no han sido contrastados ni demostrados.

También ha recordado que ningún tratamiento médico ofrece necesariamente una eficacia absoluta ni está completamente libre de efectos secundarios. Precisamente por eso ha advertido contra quienes presentan remedios capaces de solucionar cualquier problema.

«Si alguien lo presenta así, es que es falso, directamente», ha afirmado.

La llamada «versión oficial»

Durante la entrevista también se ha abordado el uso de expresiones como «medicina oficial» o «versión oficial», habituales en algunos discursos contrarios al conocimiento científico.

Mateos ha explicado que la ciencia se construye mediante pruebas, publicaciones, experimentos y la posibilidad de que otros investigadores reproduzcan los resultados y los cuestionen.

«Si alguien lo quiere rebatir, lo tiene fácil: con el mismo experimento, lo intenta replicar y dice: no, mira, aquí hay un fallo», ha señalado.

La diferencia, ha añadido, está en cómo se produce esa refutación. «Tienes que rebatirlo con pruebas, haciendo tus experimentos, probándolo en un entorno controlado que sea replicable».

Por el contrario, utilizar únicamente lo que le ha ocurrido a una persona o lo que ha contado alguien de su entorno «no es ciencia», ha advertido Mateos.

Comunidades cerradas y sesgo de confirmación

La entrevista ha abordado asimismo la coincidencia entre algunos de estos mecanismos y los que aparecen en comunidades políticas extremas. Mateos ha afirmado que existen estudios realizados en países como Estados Unidos, Alemania o Inglaterra que han analizado la asociación entre movimientos de ultraderecha y determinados bulos de salud.

En ambos casos ha señalado la importancia del sesgo de confirmación: rodearse de personas que piensan de forma parecida termina reforzando la percepción de que una determinada idea es mayoritaria o necesariamente cierta.

«Toda la gente de mi alrededor opina igual», ha ejemplificado. El problema es que ese entorno puede haber quedado limitado a una comunidad construida en internet.

Por eso, en cuestiones relacionadas con la salud, ha recomendado contrastar las afirmaciones con estudios científicos y no únicamente con personas que ya comparten las mismas creencias.

Por qué ridiculizar puede empeorar el problema

Combatir estas ideas tampoco consiste simplemente en ridiculizar a quien ha terminado creyendo en ellas. Mateos ha reconocido que puede resultar difícil ante algunas afirmaciones, pero ha defendido que la respuesta debe tener también en cuenta el componente emocional que ha ayudado a consolidarlas.

«No solo basta en el ámbito racional explicando el porqué, sino también la parte emocional», ha señalado.

El coordinador del Instituto Salud Sin Bulos ha apuntado además que una buena comunicación entre el profesional sanitario y el paciente reduce la tendencia a creer en la desinformación.

Cuando una persona cercana ha caído en este tipo de creencias, ha recomendado evitar la ridiculización y tratar de entender qué hay detrás de ellas. «Ver por qué tiene esas creencias y reforzar también esos vínculos emocionales en positivo», ha explicado.

Mateos ha recordado que la medicina no puede prometer una solución eficaz en el 100% de los casos, pero sí ofrece procedimientos y tratamientos sustentados en evidencias. Frente a ello, las pseudoterapias y los mensajes de salud difundidos sin pruebas no ofrecen garantías sobre aquello que aseguran poder conseguir.


Si te gusta EgunOn Magazine, suscríbete en nuestros canales de podcast:

Y sigue a Radio Popular en las redes sociales:

  • Sigue todas las noticias de Bilbao y Bizkaia en nuestro Facebook
  • Conoce la radio desde dentro en nuestro Instagram
  • Los titulares y los bacalaos del Athletic al minuto en X
  • Revive los mejores bacalaos en YouTube
  • Recibe las actualizaciones de nuestra programación y nuestras noticias en nuestro canal de Telegram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *