La lluvia no ha frenado esta mañana en Bilbao a las personas autónomas que han organizado una manifestación desde la Plaza Moyúa hasta el Ayuntamiento de Bilbao para reclamar mejores condiciones laborales y fiscales, en el marco de una jornada de protestas coordinadas en todo el Estado.
«Autónomos cansados» en la calle
Convocados por la Plataforma Por la Dignidad de los Autónomos, varios trabajadores y trabajadoras por cuenta propia se han dado cita en el centro de Bilbao para visibilizar lo que definen como un colectivo «cansado» y sin apoyo político.
Paula, portavoz de la plataforma, ha recordado que se consideran «el colectivo más castigado«: son quienes más trabajan, tienen menos derecho real a vacaciones y apenas disfrutan de horarios, porque su actividad les obliga a estar «siempre al pie del cañón».
Rebaja fiscal y exención del IVA hasta 85.000 euros
En su manifiesto, la plataforma ha reclamado en primer lugar una revisión de las cuotas de los autónomos y una rebaja de la carga fiscal que, aseguran, les ahoga y desincentiva el emprendimiento.
Entre sus peticiones concretas está la aprobación inmediata de la exención del IVA para quienes facturen menos de 85.000 euros anuales, en línea con lo que ya sucede en otros países europeos. También han pedido que el relevo generacional se convierta en una prioridad real y que se proteja el pequeño comercio y el emprendimiento local como motor económico de barrios y pueblos.
La plataforma reclama, además, que la Administración sea más accesible, con trámites sencillos y plazos razonables, y que las normas se adapten al día a día de los negocios pequeños y medianos.
Prestaciones tarde y mal para las madres autónomas
Las personas concentradas han denunciado también la precariedad de la protección social ligada al régimen de autónomos. Desde la plataforma recuerdan que las prestaciones por maternidad llegan con meses de retraso y con cuantías que consideran insuficientes.
Paula ha puesto como ejemplo a compañeras que, tras ser madres, han tenido que esperar más de tres meses para cobrar la prestación, recibiendo alrededor de 400 euros por ese periodo. Según ha explicado, muchas de ellas solo han podido salir adelante porque contaban con ahorros, algo cada vez más difícil en un contexto de subida de costes.
La queja se extiende a las bajas médicas: los dos primeros meses, la persona autónoma sigue pagando la cuota, aunque no tenga ingresos porque no puede abrir su negocio. Esta realidad, subrayan, deja a muchos profesionales «vendidos» cuando enferman o sufren un contratiempo serio.
Sin paro y con dificultades para emprender
Otra de las críticas que se ha escuchado en Moyúa se dirige a la falta de una cobertura de desempleo clara y efectiva para las personas autónomas que se ven obligadas a cerrar su negocio.
La portavoz ha relatado su propia experiencia: durante el tiempo en que ha sido autónoma, ha llegado a pagar alrededor de 7.000 euros de IVA trimestral para poder ingresar apenas 1.000 euros limpios, sin contar la cuota del RETA ni los salarios del personal contratado. Llegado un punto, las cuentas no han salido y ha tenido que echar el cierre sin acceso real a una prestación por paro.
Esta situación, advierten, desanima a nuevas personas emprendedoras y provoca que muchas ideas de negocio no pasen de la fase inicial, porque el riesgo de endeudarse sin red de seguridad es demasiado alto.
Un peso clave en la economía de Bizkaia y del Estado
Durante la protesta también se ha subrayado el peso de los autónomos en la economía. En el conjunto del Estado hay alrededor de 3,4 millones de personas autónomas y, solo en Bizkaia, unas 167.000 están dadas de alta en este régimen especial, lo que sitúa al colectivo como un pilar del empleo y de la actividad económica.
Desde la plataforma recuerdan que los autónomos suponen en torno al 18% del PIB nacional y que, pese a ello, sienten que «todo se está quedando para las grandes empresas». En Euskadi, señalan, en los últimos años se han dado de baja numerosos negocios porque «no merece la pena emprender» en las condiciones actuales.
Una movilización que nace sin siglas políticas
Las personas concentradas en Moyúa han insistido en que se trata de una movilización sin apoyo de ningún partido político. Han querido dejar claro que el impulso procede de «autónomos cansados» que han decidido organizarse por su cuenta.
La concentración de Bilbao forma parte de una jornada estatal de protestas, con movilizaciones convocadas a la misma hora en distintas grandes ciudades. Que se haya celebrado en domingo y bajo la lluvia tiene, para los organizadores, un fuerte valor simbólico: reflejar que los autónomos «no entienden de domingos ni de horarios» y que están dispuestos a mantener la presión «todos los días que haga falta» hasta que sus demandas sean escuchadas.
