En pleno ecuador de Aste Nagusia, El Arenal bilbaíno ha cambiado por un momento el bullicio festivo por el crujido de la resina y el choque del granito. En el espacio de Kaialde se organizó un taller de harrijasotzailes abierto a todos los públicos, cuyo objetivo principal fue acercar este deporte tradicional al pie de calle y desmitificar la idea de que para levantar peso solo se necesita fuerza bruta.
Para todos las edades
Lejos de las marcas profesionales de varios centenares de kilos, la jornada estuvo pensada para la participación ciudadana. El recinto dispuso de cilindros, cubos y esferas de pesos variados: desde pequeños troncos y bolas de 15 y 30 kilos para los niños, hasta moles de 50, 75, 88 y 100 kilos para los adultos más atrevidos.
«No es una exhibición para hacer récord ni venimos a emular a Perurena», explicaba Xabier, comparsero de Txomin Barullo y practicante de esta disciplina. «Se trata de que la gente toque la piedra, pruebe y vea cómo se trabaja. Es una labor pedagógica con un deporte que todos conocen pero al que muy pocos se han acercado en persona».
La clave, obediencia
Durante la sesión, los organizadores hicieron especial hincapié en que la ejecución perfecta depende del uso correcto de la cadera, la espalda y el abdomen, más que del volumen muscular. Félix, veterano entrenador que se retiró de la alta competición en 1994, remarcó la importancia del entrenamiento y la técnica frente a la imprudencia: «Cuando la gente ve levantar 150 kilos dice ‘¡qué animalada!’. La verdadera animalada es que alguien sin preparación se ponga a intentar mover esa piedra. Para llegar a esos pesos se requieren años de preparación y técnica concreta». Félix recordó además que el récord de alzada histórica en relación al peso corporal roza casi el triple de la propia masa del atleta, una gesta que solo se consigue dominando los giros y la posición en la cintura.
A pesar del cansancio acumulado tras varios días de turno en las txosnas y noches de fiesta, los organizadores destacaron la gratificación que supone ver el entusiasmo del público, especialmente de los más jóvenes. Para los promotores de la actividad, este tipo de talleres informales durante las fiestas de Bilbao constituyen una oportunidad indispensable para captar la atención de futuros deportistas. «Sin darte cuenta, de estas exhibiciones populares siempre sale alguien que se interesa, pregunta dónde entrenar y, con el tiempo, puede llegar a ser un gran levantador», concluyó Félix.
Si te gusta EgunOn Magazine, suscríbete en nuestros canales de podcast:
Y sigue a Radio Popular en las redes sociales:
- Sigue todas las noticias de Bilbao y Bizkaia en nuestro Facebook
- Conoce la radio desde dentro en nuestro Instagram
- Los titulares y los bacalaos del Athletic al minuto en X
- Revive los mejores bacalaos en YouTube
- Recibe las actualizaciones de nuestra programación y nuestras noticias en nuestro canal de Telegram
