El Surne Bilbao sigue dando pasos firmes hacia adelante y demostrando que su techo todavía está lejos de verse. Nueva victoria de prestigio en Miribilla, esta vez ante el Joventut Badalona (80-76), otro de los equipos que disputará la Copa y al que los hombres de negro igualan ahora a victorias en la clasificación, compartiendo la octava plaza y postulándose claramente como candidatos al playoff.
Séptima victoria consecutiva, quinta en Liga Endesa, en un Miribilla que volvió a responder con un gran ambiente y empujó a un equipo que atraviesa su mejor momento del curso. Un triunfo que habla de solidez, de madurez competitiva y, sobre todo, de un trabajo coral que define a este Surne Bilbao en plena evolución.
Siempre por delante
El conjunto de Jaume Ponsarnau llevó el mando del partido prácticamente durante los cuarenta minutos, siempre por delante en el marcador salvo empates puntuales, aunque tuvo que arremangarse en los minutos finales para frenar el intento de remontada visitante. Ahí emergió la figura de Triggvi Hlinason, gigante en ambos aros, dominando el rebote en los momentos calientes y apagando las últimas esperanzas verdinegras.
También resultó decisiva la sangre fría de Darrun Hilliard, autor de los últimos cinco puntos locales, con un triple vital y dos tiros libres que cerraron el partido cuando el aro parecía cerrado para los bilbaínos. Harald Frey volvió a ser clave en la dirección y anotación en fases importantes del choque, mientras que Martin Krampelj aportó energía, intensidad y compromiso, reflejo del espíritu colectivo del equipo.
Carácter
Mención especial merece el esfuerzo de jugadores que no estaban al cien por cien físicamente, como Pantzar o el propio Frey, que aun así se dejaron todo en la pista en una demostración más de carácter y compromiso grupal.
El partido arrancó con dominio local, ventajas cortas pero constantes y protagonismo de Frey, en una primera mitad que ya dejaba claro el guion del encuentro. Tras el descanso, el Surne Bilbao volvió a intentar romper el choque con pequeñas escapadas, pero la Penya resistió y llegó con opciones al último cuarto.
En el tramo final, cuando el Joventut apretó hasta colocarse a un solo punto, aparecieron la fortaleza mental y el oficio de este Bilbao en crecimiento. Rebotes, defensa, acierto en los momentos clave y temple para cerrar una victoria trabajada, merecida y cargada de significado.
Además, el triunfo sirve como revancha deportiva tras la dura derrota de la primera vuelta y confirma que este Surne Bilbao Basket no solo compite, sino que sigue creciendo jornada a jornada y demostrando que lo mejor aún está por llegar.
Ficha técnica:
80 – Surne Bilbao (22+21+27+10): Frey (14), Normantas (3), Hilliard (15), Krampelj (11) y Hlinason (6) -cinco inicial-; Pantzar (9), Jaworski (5), Font (8), Petrasek (5) y Bagayoko (4).
76 – Joventut Badalona (20+19+28+9): Rubio (8), Hunt (14), Kraag (8), Ruzic (7) y Tomic (10) -cinco inicial-; Hakanson (9), Vives (2), Hanga (6), Drell (10) y Birgander (2).
Árbitros: Carlos Peruga, Javier Torres y Ariadna Chueca. Eliminado por faltas el local Krampelj (m.38).
Incidencias: Partido de la Jornada 18 de la Liga Endesa disputado en el Bilbao Arena de Miribilla ante 9.106 espectadores. Dato oficial. Como en todas las canchas de la Liga Endesa en esta jornada, en el Bilbao Arena los dos equipos y los árbitros lucieron un lazo verde con el objetivo de dar visibilidad y espacio a las necesidades de las personas con cáncer y sus familias, iniciativa bajo el lema ‘El símbolo que nos une. Nadie enfrenta el cáncer solo’ que explicitaba una pancarta portada por los jugadores.