Lo más difícil en el máximo nivel no es rendir (eso casi todos lo hacen llegados a este punto), sino rendir en el momento adecuado. Hacerlo después de un mal día. Dar lo mejor de uno cuando lo acechan malos recuerdos. O mantener la cabeza fría cuando la tensión es máxima, las pulsaciones están disparadas y el común de los mortales tendría el corazón a punto de salirle por la boca. Alex Aranburu (Cofidis), ha manejado hoy la perfección una situación increíblemente tensa y se ha impuesto en la cuarta etapa de la Itzulia, con salida y llegada en Galdakao. Con nervios de acero ha sido capaz de rematar a pesar de que en los últimos metros parecía que se le iban a echar encima. Ha aguantado a su rival en el corte bueno (Tobias, de los Halland Johanessen) y no ha dudado a pesar de que por detrás, una mezcla de supervivientes de la fuga y corredores de la general se aproximaban como aviones. Y sí, ha logrado la victoria sin el drama de la última vez. Mejor, no merece la pena sufrir en vano.
La etapa ha sido accidentada, rápida, reconocible estilo Itzulia. La fuga se ha peleado una barbaridad, mucho ha costado hasta que se ha ido el estadounidense McNulty (UAE) y por detrás se ha formado el enorme grupo del que a la postre saldría el ganador. El pelotón, todo el rato, que sí-que no. Junto al Decathlon, Bahrain ha hecho un gran esfuerzo para recortar la distancia de los fugados. Y vaya si lo ha hecho. Pero lo más que ha conseguido ha sido dejarlos a esa distancia en la que la caza se reduce a una moneda al aire. En Legina se ha hecho la selección definitiva. Y ya se ha visto que Aranburu tenía un puntito más que el noruego.
Lo que no parecía estar en el guión era el movimiento de Seixas (Decathlon), que ha vuelto a demostrar que es el más fuerte de la carrera. Aunque su esfuerzo se ha quedado corto, ha sido clave para que se acercase otro de los protagonistas del tramo final, Ion Izagirre (Cofidis). El de Ormaiztegi, que ha dejado al líder en el último kilómetro y ha alcanzado a los de cabeza, está ahora a un segundo del podio. Seixas, por su parte, llega a la etapa de mañana en Eibar aún más líder.
En Radio Popular hemos contado la etapa desde Bizi Café (Cosme Echevarrieta 1), degustando su cold brew y a punto de animarnos a salir corriendo con su grupo de social running. Cuando dicen que es un punto de encuentro para gente activa, no bromean.