El Athletic se ha borrado de la lucha europea o eso parece. A pesar de que siguen a tiro de piedra en la tabla, han demostrado con su desempeño en el verde y sus repetidas declaraciones de alcanzar los 42 puntos para cubrir el objetivo que solo piensan en el final de temporada.
Es muy triste que a falta de 8 jornadas y con la clasificación continental más barata de los últimos años, no se pueda luchar por ese objetivo marcado a principio de temporada. Da igual el calendario y el momento de los jugadores porque el vestuario no tiene esa ambición ahora mismo. Es la cruda realidad.
Todos a una
Los leones han aprovechado el cambio de rumbo marcado por Jon Uriarte en febrero, tras la mala racha del equipo, para dar por buena la temporada cuando se alcancen los 42 puntos. El infame partido de Getafe nos confirma que los jugadores no están por la labor de pelearlo hasta el final.
Cada rojiblanco que se pone delante de un micrófono repite el objetivo de los 42 puntos como un mantra. No es casualidad. Es de lo que se habla en la caseta, hasta tal punto que Maroan Sannadi llegó a decir que ese era el objetivo a principio de temporada. Significativo.
Sin excusas
La temporada ha sido dura y exigente. Nadie niega que las lesiones han marcado la trayectoria del equipo, pero eso no es excusa para lo que estamos viendo en este tramo final de LaLiga. El propio Valverde reconoció en el Coliseum que «necesitamos tener hambre» para la recta final de temporada.
El partido de Getafe no tiene ninguna justificación. Ni un sólo disparo en 90 minutos en un momento de la temporada en el que podías haber igualado los puntos de la sexta plaza. Estrellas deambulando por el césped y una falta de interés que confirma la teoría de todos aquellos que dieron por finalizada la temporada en la semifinal de copa en Anoeta.
Restan 8 jornadas para cerrar el curso. Son 24 puntos todavía los que hay en juego, pero ahora mismo creo que son muy poquitos los athleticzales que confían en este equipo visto lo visto. Ojalá nos equivoquemos.