Con todo en juego y Miribilla preparado para otra gran cita. El Surne Bilbao Basket afronta este domingo ante Bàsquet Girona una auténtica final por el playoff. Los hombres de Jaume Ponsarnau reciben al conjunto catalán a partir de las 12.00 en el Bilbao Arena sabiendo que una victoria les acercaría “casi” definitivamente a las eliminatorias por el título antes de jugarse todo el próximo viernes en Tenerife.
“Es como una final”
El técnico catalán dejó claro en la previa que el equipo llega en uno de los mejores momentos físicos y anímicos de la temporada. “Hacía mucho tiempo que no hacíamos una semana con todo el mundo pudiendo entrenarse. La sensación ha sido muy buena”, explicó, satisfecho por haber recuperado tono competitivo en el momento decisivo del curso.
Ponsarnau no escondió que el escenario es casi perfecto: partido en casa, ambiente grande y muchísimo en juego. Aunque rápidamente lanzó el aviso sobre el rival: “Todo pinta bien, menos un inconveniente, que jugamos contra un buen rival”. El entrenador bilbaíno destacó especialmente la identidad competitiva del Girona, uno de los mejores equipos de la liga cargando el rebote ofensivo y capaz de jugar a un ritmo muy alto.
Máximo respeto a Girona
Y es que nadie en Bilbao se fía de un conjunto aparentemente sin urgencias clasificatorias. Ponsarnau recordó que el equipo gerundense todavía pelea por acabar lo más arriba posible y aspirar a competición europea: “Conociendo al entrenador y la casa, son muy ambiciosos”. También elogió el impacto físico y competitivo de jugadores como Pep Busquets, Sergi Martínez o Yves Pons.
El playoff pasa por Bilbao
El entrenador de Bilbao Basket insistió varias veces en que no quiere distracciones con cálculos clasificatorios, pese a que el equipo depende también de otros marcadores, especialmente de lo que haga Unicaja. “Sabemos que ganar al Girona es muy importante y es lo que tenemos en nuestras manos. Lo demás no depende de nosotros”, afirmó.
Eso sí, el entorno ya hace cuentas. Porque ganar este domingo permitiría viajar a Tenerife con opciones muy reales de playoff e incluso mirando de reojo posiciones más favorables. El propio Ponsarnau reconoció entre sonrisas que esta semana “somos un poquito de la Penya”, después de la victoria del Joventut en Tenerife y su pelea con Unicaja.
Miribilla quiere seguir soñando
La sensación en Miribilla es la de una gran oportunidad. Nadie quiere pensar que pueda ser el último partido de la temporada en casa. También por eso el ambiente apunta a ser espectacular. Ponsarnau hizo un llamamiento directo a la afición: “Creo que es un día muy importante para que Miribilla esté a tope, porque es como una final”.
Además, sobrevuela la emoción de que pueda ser una de las últimas apariciones de jugadores importantes ante su público. El técnico tuvo palabras especialmente cariñosas hacia Melwin Pantzar, al que definió como un jugador “que lo ha dado todo” por el club.
Tenerife espera al final del camino
Bilbao Basket quiere alargar el sueño. Primero toca Girona. Después llegará la batalla definitiva en Tenerife el próximo viernes a las 20.30. Pero antes hay que ganar en casa. Porque en Miribilla nadie quiere despedidas prematuras.