El Ayuntamiento de Zamudio mantiene su apuesta por la conservación del patrimonio histórico y cultural del municipio, una tarea que considera clave para proteger su identidad colectiva. Esa labor se ha desarrollado durante años desde una visión amplia, que abarca tanto los bienes de titularidad pública como el patrimonio privado.
La estrategia municipal no se limita a conservar edificios. También busca proteger la memoria local, las tradiciones y los elementos que explican la evolución social y cultural de Zamudio.
Investigación y divulgación del patrimonio local
El Consistorio lleva décadas impulsando iniciativas para recopilar, conservar y difundir el patrimonio del municipio. En este trabajo han participado entidades como Euskaltzaindia, la Fundación Labayru, la asociación Lagatzu y también vecinos y vecinas de la localidad.
De esa trayectoria han surgido varias publicaciones de referencia, entre ellas el estudio sobre la Toponimia de Zamudio de 1983, el callejero municipal de 2000, el mapa toponímico-topográfico de 2013 y el libro Caseríos de Zamudio, publicado en 2023.
A ello se suma la participación de Zamudio desde hace una década en las Jornadas Europeas del Patrimonio, coordinadas por la Diputación Foral de Bizkaia, con el objetivo de acercar el patrimonio local a la ciudadanía y relacionarlo con las temáticas europeas de cada edición.
Kadaltso, pieza clave del patrimonio histórico
Uno de los pasos más relevantes en esta política de preservación se dio en 2019, cuando el Ayuntamiento adquirió el caserío Kadaltso, una construcción de comienzos del siglo XVI. El edificio forma parte del Conjunto Monumental del Camino de Santiago a su paso por Zamudio, junto a la iglesia de San Martín, Zamudiotorre y la casa consistorial.
El proyecto dio un nuevo impulso gracias a la financiación europea obtenida en 2022. En 2023 se redactó el plan de rehabilitación y las obras comenzaron a finales de 2024. La previsión es que finalicen en 2026.
Más allá de la restauración del inmueble, el Ayuntamiento ya trabaja en el futuro contenido de este espacio bajo el concepto “Kadaltso, Zamudioko ondarearen altzo”. La intención es convertirlo en un lugar de referencia para la interpretación y divulgación del patrimonio local.
Este equipamiento aspira a explicar no solo la historia del propio caserío, sino también a conectar el conjunto del patrimonio material e inmaterial de Zamudio, con elementos como la toponimia, las costumbres y las tradiciones del municipio.
El valor del patrimonio privado
Junto a los bienes públicos, Zamudio cuenta con un importante patrimonio privado formado por antiguos caseríos, muchos de ellos también del siglo XVI, además de viejos molinos y ferrerías.
Se trata de edificaciones con un gran valor histórico y cultural, pero que en muchos casos suponen un elevado coste de conservación para sus propietarios. Por ello, el Ayuntamiento está elaborando una Ordenanza reguladora de la división de caseríos.
La futura norma permitirá, en determinadas condiciones, dividir estas construcciones para facilitar su mantenimiento, favorecer su conservación y contribuir al aumento del parque de vivienda del municipio.
Caseríos que también conservan la memoria de Zamudio
El valor de estos inmuebles no reside solo en su arquitectura. Cada caserío mantiene su nombre en euskera, una huella directa de la historia del lugar, del paisaje y de la forma de vida de quienes lo han habitado a lo largo del tiempo.
Esa dimensión convierte a los caseríos en una parte esencial del patrimonio inmaterial de Zamudio. Son elementos que ayudan a entender la identidad del municipio y que siguen ocupando un lugar central en su paisaje y en su memoria colectiva.
Una visión de futuro para preservar la identidad local
El conjunto de estas actuaciones responde a una concepción integral del patrimonio. El Ayuntamiento defiende que conservar no es solo restaurar edificios, sino también proteger la identidad cultural y social de Zamudio.
En un momento en el que el acceso a la vivienda se ha convertido en un reto, estas iniciativas también abren nuevas posibilidades de uso para un patrimonio que enlaza pasado, presente y futuro. La preservación de los caseríos y de otros elementos históricos se plantea así como una forma de mantener viva la esencia del municipio.