El programa 3R Empresa, nacido durante la pandemia
La diputada de empleo Teresa Laespada, el vicelehendakari y consejero de trabajo Mikel Torres, y el director general de Lanbide Francisco Pedraza presentaban hoy un estudio de la evolución del programa 3R Empresa. Un programa de inserción laboral desarrollado por la diputación en colaboración con Lanbide y diferentes clústeres empresariales en Euskadi. Un programa que nacía hace 5 años, en un periodo de pandemia, que desató muchas crisis, incluyendo una crisis en el mercado laboral.
En ese momento de aislamiento social, muchos sectores colapsaron. Solo hay que remontarse a esas imágenes distópicas de hoteles sin visitantes, o terrazas de bares desiertas para entender que el sector de la hostelería fue uno de los más afectados. Junto a él, otros, dependientes del contacto humano, del movimiento de flujos, del intercambio, y por qué no decirlo, del contexto geopolítico. Ante tal situación de estancamiento y derrumbe, desde las instituciones tuvieron que replantearse ciertas políticas públicas, para dar respuesta a las cambiantes necesidades de la ciudadanía. Entre ellas, las políticas públicas de empleo se consideraron un eje principal para reactivar la economía, y dar apoyo a esas personas que perdían su empleo o tenían dificultades para encontrar uno. Así nació 3R Empresa: “Un programa de atención temprana, una pasarela entre sectores para que las personas pudieran transitar desde industrias en crisis hacia sectores que seguían necesitando manos y talento,” remarcaba Laespada.
Parte del ADN de las políticas de empleo de Bizkaia
Cinco años después, el programa no solo sigue en marcha, sino que se ha convertido “en parte del ADN de las políticas de empleo de Bizkaia,” aseguraba Laespada, exponiendo que ha logrado una tasa del 67% de inserción laboral. Un porcentaje que se traduce en 2.300 inserciones laborales en sectores económicos fundamentales para Bizkaia. Síntoma de ello es que, y como destacaba Mikel Torres, Euskadi está en máximos históricos de cotizantes a la Seguridad Social y con la segunda cifra más baja de desempleo en 17 años.
Con estos datos, Torres reivindicaba la inversión pública para mejorar la empleabilidad, especialmente de colectivos vulnerables. Jóvenes, mujeres, discapacitados, y personas de avanzada edad, en riesgo de exclusión social. En este punto, Laespada subrayaba una realidad importante, la posibilidad de cronificación del desempleo. “Si una persona supera la barrera de los seis o nueve meses sin actividad laboral, los estudios técnicos nos advierten de que el riesgo de que su situación se cronifique y se convierta en exclusión social se multiplica exponencialmente”, advertía la diputaba.
Lanbide, una pieza clave
El trabajo de Lanbide en esos casos, ha sido puesto en valor. Torres ha resaltado el trabajo de los profesionales que conectan a las personas con oportunidades laborales adecuadas a sus perfiles. “Generar empleo es importante, pero generar empleo de calidad, facilitar la inserción y ayudar a nuestras empresas a encontrar el talento que necesitan, es lo que realmente marca nuestro objetivo y nuestro esfuerzo,” ha concluido el vicelehendakari.
Garantizar el relevo generacional
Por último, Francisco Pedraza, director de Lanbide, recordaba que, a pesar de los éxitos recogidos en los últimos años, hay que seguir trabajando para romper barreras aún existentes en el mercado laboral. Barreras como la desconexión entre el sistema educativo y el sector empresarial, la falta de cualificación, y la falta de atractivo de ciertos puestos. Realidades en las que habrá que seguir trabajando para garantizar, entre otras cosas, el relevo generacional.