El Bilbao Basket afronta las dos últimas jornadas de la Liga Endesa con un objetivo que hace solo unos meses parecía impensable: jugar el ‘play-off’ por el título. Los de Jaume Ponsarnau son octavos con un balance de 17 victorias y 15 derrotas y dependen de sí mismos para asegurar una plaza entre los mejores de la ACB.
La derrota del domingo ante Valencia Basket dejó escapar una oportunidad de oro, pero no empaña una semana sobresaliente en la que los bilbaínos también derrotaron al Real Madrid Baloncesto en Miribilla.
Depende de sí mismo
La ecuación es clara: si gana los dos partidos que le quedan, este domingo ante Bàsquet Girona y la próxima semana frente a La Laguna Tenerife, el Bilbao Basket estará en el ‘play-off’ sin depender de otros resultados.
El principal perseguidor es el Unicaja, inmerso además en una mala dinámica de resultados. Los malagueños tienen todavía partidos pendientes y múltiples combinaciones podrían provocar empates entre varios equipos en la clasificación.
Con 19 victorias, los hombres de negro incluso podrían aspirar a terminar sextos. Con 18 triunfos seguirían teniendo muchas opciones, mientras que quedarse en 17 complicaría seriamente el objetivo europeo.
Una temporada para la historia
Más allá de las matemáticas, la campaña ya tiene aroma histórico. El equipo no terminaba una temporada regular con balance positivo desde hace años y no ocupaba puestos de ‘play-off’ a estas alturas desde la temporada 2014-15.
El contraste con el pasado reciente es enorme. En la última década el club pasó por descensos, permanencias agónicas y temporadas muy lejos de la zona noble de la ACB. Ahora, en cambio, vuelve a mirar de frente a la élite del baloncesto.
Si consigue ganar los dos encuentros restantes alcanzaría las 19 victorias, igualando una de las mejores marcas de toda la historia de la entidad.
Pantzar, Jaworski y Hlinason lideran el sueño
El gran salto competitivo del Bilbao Basket tiene varios nombres propios. Melwin Pantzar se ha convertido en el motor del equipo y lidera apartados como valoración, asistencias y recuperaciones.
En ataque, Justin Jaworski ha sido la gran referencia anotadora y el principal especialista exterior, mientras que Tryggvi Hlinason domina la pintura y es uno de los máximos reboteadores de toda la ACB.
Con Miribilla completamente enchufado y la ilusión disparada, el Bilbao Basket afronta ahora dos auténticas finales para volver, once años después, a las eliminatorias por el título.