El Athletic dominó la primera mitad en San Mamés, pero se encontró con un problema imposible de resolver: la falta de puntería y un inmenso Radu bajo palos. El Celta, mucho más efectivo, aprovechó un error defensivo de los rojiblancos para adelantarse muy pronto por medio de Swedberg y resistió después al asedio local para marcharse al descanso con ventaja en el marcador. El Athletic reaccionó tras el descanso y logró empatar gracias a un bacalao de Iñaki Williams después de una gran jugada colectiva.
Los rojiblancos encerraron al Celta durante toda la segunda mitad, pero se toparon una y otra vez con un inspirado Radu y no pudieron culminar la remontada. Valverde optó por un once de garantías para afrontar su último partido en San Mamés: Simón, Yuri, Laporte, Yeray, Gorosabel, Jauregizar, Galarreta, Berenguer, Unai Gómez, Iñaki Williams y Guruzeta.
Gol tempranero
El choque arrancó con un Athletic muy agresivo, adelantando líneas y tratando de ahogar la salida de balón del Celta desde el primer minuto. Sin embargo, el conjunto gallego golpeó muy pronto. Jauregizar perdió una pelota comprometida en campo propio, Moriba aprovechó el despiste para conducir con rapidez y asistir a Swedberg, que definió con contundencia ante Unai Simón para colocar el 0-1 en San Mamés. El tanto silenció momentáneamente a la grada, que no terminaba de entender el flojo arranque de los rojiblancos pese a la intensidad inicial.
Con el marcador en contra, el Athletic dio un paso adelante y empezó a dominar el encuentro. Guruzeta, Berenguer e Iñaki Williams comenzaron a generar peligro, aunque sin demasiado acierto en los metros finales. El más activo fue Unai Gómez, que apareció constantemente entre líneas y obligó a Radu a exhibirse con varias intervenciones de mucho mérito. El guardameta del Celta sostuvo a los visitantes con paradas de gran nivel, especialmente en un remate clarísimo del propio Unai Gómez tras una gran jugada entre Gorosabel e Iñaki. Mientras tanto, el Celta resistía ordenado atrás, intentando aprovechar cualquier robo para salir al contragolpe.
En el tramo final de la primera mitad, los rojiblancos encerraron al rival cerca de su área y rozaron el empate en varias acciones consecutivas. Guruzeta estuvo a punto de aprovechar un error defensivo de Marcos Alonso, Berenguer probó suerte con una acción individual y Jauregizar también lo intentó desde fuera del área, pero siempre apareció un inspirado Radu para mantener la ventaja visitante. El partido se endureció con varias faltas y tarjetas, incluida la amarilla a Yuri que le impedirá jugar el siguiente encuentro. Pese al dominio local y al asedio ofensivo, el Celta se marchó al descanso por delante gracias a su efectividad en la única gran ocasión que tuvo durante el primer tiempo.
Buena segunda mitad
El Athletic salió tras el descanso decidido a darle la vuelta al encuentro y empezó a instalarse de manera constante en campo rival. Aunque las primeras llegadas no encontraron premio, los rojiblancos terminaron encontrando el empate gracias a una gran acción colectiva. Robert Navarro rompió líneas conduciendo el balón, Galarreta filtró un pase preciso hacia Yuri y el lateral puso un centro medido que Iñaki Williams empujó adelantándose a la defensa para hacer el 1-1. El bacalao desató el entusiasmo de San Mamés, que veía cómo el equipo de Valverde daba un paso adelante en busca de la remontada.
El conjunto bilbaíno mantuvo el dominio durante buena parte de la segunda mitad y siguió generando ocasiones con insistencia. Iñaki estuvo cerca de firmar el segundo tanto con un disparo que rozó el larguero y más tarde volvió a encontrarse con un inmenso Radu, que sostuvo al Celta con varias intervenciones de mucho mérito. La entrada de Robert Navarro dio más profundidad al ataque rojiblanco, especialmente por la banda izquierda, mientras que el equipo gallego optó por resistir cerca de su área y aprovechar cualquier contra para respirar.
En el tramo final, el Athletic se volcó completamente sobre la portería visitante. Los de Valverde encerraron al Celta y acumularon centros, disparos y segundas jugadas, aunque sin encontrar el acierto necesario para completar la remontada. Maroan desperdició una ocasión clarísima dentro del área, Izeta no logró dirigir entre palos un remate complicado y Radu volvió a aparecer en los últimos minutos para desesperar a los rojiblancos. Pese al asedio constante y al empuje de una grada entregada hasta el descuento, el empate dejó al Athletic sin opciones europeas en la despedida de Valverde de San Mamés. El Athletic se despide las posibilidades europeas y terminará la temporada en el Santiago Bernabéu para descansar y volver con el nuevo técnico Edin Terzic.