Margiris Normantas afronta su segunda temporada en el Surne Bilbao desde un punto de partida muy diferente al de hace un año. El jugador lituano ha realizado este martes las pruebas médicas y físicas previas al comienzo de la pretemporada y estará desde el primer día a las órdenes de Jaume Ponsarnau, antes de que este miércoles los hombres de negro realicen su primera sesión de trabajo en cancha.
Una situación que contrasta con la del verano pasado. Normantas disputó el Eurobasket con Lituania y no se incorporó al Bilbao Basket hasta mediados de septiembre, ya en el tramo final de la preparación. Además, llegó a Bilbao con una pequeña lesión en el tobillo.
Ahora todo es diferente. «Para mí va a ser más fácil adaptarme porque es mi segundo año. Ahora conozco algunas cosas y será más sencillo gestionar algunos de los problemas que tuve la temporada pasada», explica Normantas.
«El año pasado llegué lesionado»
El propio jugador recuerda todo lo que tuvo que afrontar prácticamente al mismo tiempo durante sus primeras semanas como hombre de negro.
«Llegué lesionado, era mi primer año en el extranjero, mi primera temporada con este equipo y además llegué un poco más tarde por el Europeo», señala.
Doce meses después, el escenario ha cambiado por completo. Normantas ya conoce el club, la Liga Endesa, a sus compañeros y el baloncesto ACB. Y, sobre todo, puede realizar toda la preparación junto al equipo.
«Este año he estado aquí desde el primer reconocimiento médico. Para mí va a ser más fácil», asegura.
El lituano sabe, sin embargo, que partir con esa ventaja no reduce la exigencia. Después de una temporada difícil de mejorar, el Bilbao Basket tendrá que volver a construir desde el trabajo: «Necesitamos trabajar un poco más duro todos juntos para conseguir como mínimo los mismos objetivos o, quizá, incluso algo más».
La continuidad como punto de partida
Una de las grandes ventajas con las que contará el Surne Bilbao será la continuidad de buena parte del bloque de la pasada temporada. Un factor que Normantas considera importante para seguir creciendo.
«Queremos seguir mejorando, crecer un poco más como equipo. Mantenemos prácticamente a siete jugadores, así que es casi el mismo equipo, con la misma mentalidad. Quizá este año seamos incluso más fuertes físicamente», apunta.
A esa continuidad se suman los nuevos jugadores que han llegado este verano para completar la plantilla. Las primeras sensaciones de Normantas son positivas. «Creo que hemos reunido a muy buenos jugadores, jugadores de buen nivel, así que va a ser interesante».
Un escalón más en Europa
La temporada 2026-27 traerá además un nuevo desafío continental. El Bilbao Basket compaginará la Liga Endesa con la Basketball Champions League, una competición que elevará el nivel de exigencia europeo respecto al pasado curso.
«Va a ser más interesante porque vamos a jugar a un nivel superior en Europa. En la ACB mantenemos los mismos objetivos», afirma Normantas.
El lituano no quiere ponerse límites, pero tampoco lanzar grandes proclamas en agosto. Incluso cuando aparece la posibilidad de mirar mucho más lejos y pensar en los proyectos que pueden transformar el baloncesto europeo durante los próximos años, prefiere mantener los pies en el suelo.
«Nuestro objetivo siempre es ganar. Ganar todo aquello que juguemos. Ya veremos».
Y entonces deja una declaración que resume perfectamente la mentalidad con la que afronta la nueva temporada.
«No quiero hacer grandes discursos ni hablar de grandes sueños. Claro que soñamos, pero soñamos en silencio y trabajamos duro. Estaremos en silencio, pero estaremos hambrientos y con ganas de conseguirlo todo».
Una pretemporada diferente
Antes de pensar en objetivos llegará el trabajo diario. El Surne Bilbao comenzará este miércoles los entrenamientos en cancha, aunque Ponsarnau todavía tendrá que esperar para contar con toda la plantilla debido a los compromisos internacionales de varios jugadores durante las ventanas FIBA.
Normantas considera que estas primeras semanas pueden resultar especialmente útiles para los jugadores que ya están en Bilbao.
«Tenemos varias semanas para preparar la temporada. Estas primeras semanas servirán para trabajar la preparación física, conocernos, empezar a coger el ritmo de lo que queremos jugar, sentir a los entrenadores y conocer a los nuevos compañeros».
Después llegará el momento de incorporar a los internacionales y completar definitivamente el grupo.
Para Normantas, en cualquier caso, el comienzo ya supone una diferencia importante respecto a hace doce meses. Entonces aterrizó en Bilbao a mediados de septiembre, lesionado y después de disputar el Eurobasket. Ahora conoce la ciudad, conoce el club y conoce la competición.
Y esta vez Margiris Normantas está desde el primer día.