El fuerte incremento del precio del combustible ha colocado a una parte de la flota pesquera vasca ante una situación especialmente complicada. En Ondarroa, 17 embarcaciones de altura dedicadas principalmente al arrastre llevan más de un mes amarradas, después de que los armadores hayan considerado que salir a faenar deja de ser rentable. Entre las especies que captura esta flota se encuentran merluza, rape y gallo, habituales en las pescaderías.
Un incremento del 147% en el combustible
El experto en pesca Ramón Basaldua ha explicado que el principal problema está en la factura del gasóleo. Según los datos que ha manejado durante la entrevista, el precio del combustible para la flota ha aumentado un 147% y ha pasado de situarse por debajo de los 60 céntimos por litro a rondar entre 1,30 y 1,40 euros.
El combustible representa una parte importante de los gastos de explotación de una empresa pesquera y el sector se encuentra, además, con una dificultad añadida: no puede trasladar directamente ese incremento al precio final del pescado.
«El pescador saca su mercancía y está a expensas de lo que le paguen en la subasta», ha señalado Basaldua.
La flota reclama más ayudas al gasóleo
Una de las opciones que ha puesto sobre la mesa el sector pasa por aumentar las ayudas al combustible. Basaldua ha explicado que actualmente se habla de una rebaja de 20 céntimos por litro, mientras que la flota francesa dispone, según ha señalado, de una ayuda de 35 céntimos en el actual escenario excepcional.
El experto ha avanzado que representantes de los armadores tienen previsto reunirse con responsables del Ministerio de Pesca para abordar precisamente la posibilidad de elevar la ayuda desde los 20 hasta los 35 céntimos.
También hay barcos de bajura que han decidido quedarse en puerto
El problema no afecta exclusivamente a la flota de altura. En plena recta final de la costera del bonito, algunas embarcaciones de Bermeo también han decidido permanecer amarradas porque el precio que reciben por sus capturas se mantiene en niveles similares a los últimos años mientras sus costes de explotación han aumentado con fuerza.
«Yo con estos precios no voy a perder dinero», ha resumido Basaldua al explicar la decisión que han adoptado algunos armadores.
El experto ha aclarado, no obstante, que no existe actualmente un problema de desabastecimiento de bonito, ya que parte de la flota de cebo vivo continúa faenando en el Golfo de Bizkaia.
El temor al desguace de embarcaciones
La crisis ha llevado incluso a algunos armadores a plantearse la posibilidad de desguazar sus barcos, aunque esta opción requiere una compensación económica y actualmente está muy limitada.
Basaldua ha advertido de que el asunto tiene una dimensión especialmente delicada. Según su estimación, si se abriera de forma generalizada una línea de ayudas al desguace, una parte muy importante de la flota española podría acogerse a ella.
«Como abran el desguace, son conscientes de que el 75% de la flota se les va», ha afirmado durante la entrevista, una estimación que ha extendido a territorios pesqueros como Galicia, el Cantábrico o Andalucía.
¿Puede faltar pescado de la flota vasca?
El amarre prolongado de los arrastreros sí puede reducir la presencia en las pescaderías de determinadas especies capturadas por estos barcos, entre ellas merluza, gallo, rape o lubina.
Esto no significa necesariamente que esos pescados desaparezcan del mercado. Basaldua ha recordado que el comercio está globalizado y que Euskadi recibe pescado procedente de numerosos países, además de productos de acuicultura.
El experto ha utilizado una comparación llamativa: «¿Cuál es el mayor puerto de Euskadi? Foronda». Con esta afirmación ha querido destacar el importante volumen de pescado que llega por transporte aéreo procedente de otros lugares del mundo.
«Lo importante es que sea fresco»
Frente a la procedencia o incluso a la especie, Basaldua ha puesto el acento en un elemento fundamental para el consumidor: la frescura y la trazabilidad del pescado.
«Lo importante es que sea fresco», ha afirmado. El tiempo que transcurre desde la captura hasta que el pescado llega a la mesa determina, según ha explicado, buena parte de su calidad.
Para ilustrarlo ha recordado la respuesta que recibió de un arrantzale veterano al preguntarle cuál era su pescado favorito después de toda una vida en la mar. No eligió besugo, lubina ni rodaballo: «El fresco».
La Navidad preocupa especialmente a la flota de altura
La situación adquiere especial importancia para los barcos de altura a medida que se acerca el final del año. Navidad es uno de los momentos de mayor consumo de merluza, marisco y otras especies capturadas por esta flota, mientras que para la bajura el periodo especialmente sensible llega en primavera y verano con campañas como las de anchoa, verdel y bonito.
Basaldua también ha advertido del impacto del combustible sobre la flota atunero-congeladora, cuyos barcos recorren grandes distancias por el Índico, el Atlántico y el Pacífico siguiendo las migraciones de los túnidos.
Si te gusta EgunOn Magazine, suscríbete en nuestros canales de podcast:
Y sigue a Radio Popular en las redes sociales:
- Sigue todas las noticias de Bilbao y Bizkaia en nuestro Facebook
- Conoce la radio desde dentro en nuestro Instagram
- Los titulares y los bacalaos del Athletic al minuto en X
- Revive los mejores bacalaos en YouTube
- Recibe las actualizaciones de nuestra programación y nuestras noticias en nuestro canal de Telegram
