Un aniversario para recordar a un pionero de la medicina y la ayuda en carretera
Hoy de nuevo con nuestros amigos de la DYA, en esta ocasión junto a Pili Martínez, conmemoramos una fecha muy significativa: el 14º aniversario del fallecimiento del doctor Usparitza, ocurrido el 13 de enero de 2012.
Hablar del doctor Usparitza no es solo hacer memoria de una persona, sino repasar buena parte de la historia de la atención sanitaria de urgencias, la seguridad vial y el voluntariado organizado en Euskadi y en todo el Estado. Su vida fue una suma constante de iniciativas adelantadas a su tiempo, siempre con un objetivo claro: salvar vidas y minimizar el sufrimiento humano.
El doctor Usparitza nació el 7 de mayo de 1919 en el barrio de San Cristóbal de Busturia, a escasos metros de la ermita del patrón de los automovilistas. Hijo de un capitán de la Marina Mercante —que además fue alcalde de Deusto en 1923—, su vinculación con el mundo del transporte y el mar marcaría parte de su trayectoria vital.
Con 18 años le sorprendió la Guerra Civil Española, siendo llamado a filas e ingresando en el cuerpo de automovilismo. Durante esos años ejerció como conductor, presenciando de primera mano los horrores del conflicto y el sufrimiento de los heridos. Es en ese contexto donde germina su vocación médica y su impulso por ayudar y aliviar el dolor.
Finalizada la guerra, decide estudiar Medicina en la Facultad de Valladolid, donde se licencia con sobresaliente en Medicina y Cirugía.
Ginecología, innovación y el parto sin dolor
De regreso a Bilbao, realiza prácticas en el Hospital de Basurto y se especializa en ginecología, obstetricia y tocología. Funda la Clínica Usparitza, hoy conocida como Clínica Indautxu, desde donde desarrolló una intensa actividad profesional.
Fue pionero en la implantación del parto sin dolor, una práctica altamente controvertida en su momento, pero que con el tiempo se consolidó como un avance fundamental en la atención a la mujer durante el parto. A lo largo de su carrera se calcula que participó en más de 26.000 partos, incorporando además algo inédito entonces: el seguimiento pediátrico sistemático del recién nacido.
Entre sus innumerables experiencias médicas destaca un caso especialmente emblemático: el nacimiento prematuro de Amparo, una niña de cinco meses y medio de gestación y 780 gramos de peso, que nació en el propio vehículo durante el traslado de su madre.
Tras tres meses de cuidados intensivos, la niña sobrevivió y salió adelante, en una época en la que ese tipo de supervivencia era prácticamente impensable. La historia se difundió internacionalmente gracias a los marinos que partían del puerto de Bilbao, convirtiéndose en un ejemplo de excelencia médica y perseverancia clínica.
El germen de la DYA: cuando la carretera necesitaba humanidad
Durante sus continuos desplazamientos para atender partos a domicilio, el doctor Usparitza fue testigo de una realidad alarmante: los accidentados de tráfico eran trasladados sin medios adecuados, sin personal formado y, muchas veces, a centros sanitarios no preparados.
De esa constatación nace la idea de crear una organización capaz de:
- Atender con rapidez y profesionalidad a los heridos.
- Inmovilizar correctamente a los accidentados.
- Trasladarlos al centro sanitario más adecuado, no solo al más cercano.
- Reducir tiempos de respuesta, clave para salvar vidas.
Así, el 1 de enero de 1966, junto a cuatro amigos y de forma completamente altruista, funda DYA (Detente y Ayuda), que recientemente ha cumplido 60 años de historia.
Una vida de iniciativas adelantadas a su tiempo
El legado del doctor Usparitza no se limita a la fundación de DYA. Fue un incansable impulsor de mejoras en seguridad vial y atención sanitaria, muchas de las cuales tardaron décadas en hacerse obligatorias:
1967: Inicio del auxilio sanitario en carretera (servicio inédito en el Estado).
1967: Solicitud de uso obligatorio de triángulos y ropa reflectante (obligatorios décadas después).
1968: Inclusión de primeros auxilios en la formación para el carnet de conducir.
1970: Introducción del material de rescate (primer cortachapas y cojines neumáticos).
1971: Prohibición de niños en asientos delanteros y uso de cinturón de seguridad.
1972: Primera campaña estatal de defensa del peatón.
1976: Propuesta de un número único de emergencias (antecedente del 112).
1978: Creación del calendario educativo vial de DYA.
1998–1999: Servicios de ayuda psicológica y social a víctimas de tráfico.
2005: Escuela de formación sanitaria y vial.
2006: Creación del grupo especializado de rescate (montaña, acuático y marítimo).
Además de médico y fundador de DYA, el doctor Usparitza fue:
Presidente de la Sociedad Deportiva Indautxu.
Fundador del Jazz Club de Bilbao.
Presidente de la Asociación Pro Defensa de la Vida.
Profesor de formación vial del Gobierno Vasco.
Autor del manual Primeros auxilios en carretera (1968) y de la película homónima (1969).
Reconocido experto en seguridad vial con más de 100 artículos publicados.
Entre sus distinciones destacan la Cruz de Oficial de la Orden del Mérito Civil y diversos premios por su contribución a la sanidad y la prevención de accidentes.
Más de un millón de atenciones: un legado vivo
En 2008, DYA superó el millón de atenciones realizadas. Detrás de esa cifra hay millones de minutos ganados, sufrimiento evitado y vidas salvadas, siguiendo los principios que el doctor Usparitza inculcó desde el inicio: rapidez, humanidad, formación y excelencia.
Hoy, su espíritu sigue vivo en cada voluntario, en cada curso de RCP, en cada intervención y en cada persona que, gracias a la formación, sabe detenerse y ayudar.
Más información sobre cursos de primeros auxilios, RCP y formación vial en dya.eus y en el teléfono de siempre 944 10 10 10.
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