La presencia de perros y gatos en los hogares ha crecido hasta convertirse en un reflejo de un cambio social profundo. Las mascotas ya no ocupan un lugar secundario en la vida familiar: forman parte del núcleo afectivo, generan rutinas, compañía y bienestar emocional. En este contexto, Italia ha abierto el debate sobre la posibilidad de conceder permisos laborales para cuidar mascotas enfermas, una medida que también empieza a mirarse con interés desde otros países.
Un vínculo cada vez más fuerte con los animales
Elisenda Saperas, responsable de comunicación de Purina España y veterinaria, ha explicado que la relación con los animales de compañía ha cambiado mucho en los últimos años. Según ha señalado, la convivencia diaria ha hecho que perros y gatos sean una parte muy importante del núcleo familiar.
La veterinaria ha destacado que este vínculo se ha construido desde el cuidado, el compromiso, el respeto y la convivencia diaria. Además, ha recordado que los animales tienen necesidades emocionales y sociales complejas, y que su bienestar depende en gran medida de lo que sus tutores pueden ofrecerles.
Saperas ha subrayado que los animales “nos ofrecen apoyo, nos ayudan a generar unas rutinas” y contribuyen al bienestar psicológico, especialmente en momentos difíciles. La pandemia ha reforzado esa relación y ha hecho más visible el papel que las mascotas tienen en muchas casas.
Más mascotas y nuevos modelos de familia
El aumento de animales de compañía en los hogares está relacionado con varios factores sociales. Elisenda Saperas ha apuntado que los modelos familiares son cada vez más diversos, los hogares son más pequeños, muchas personas viven solas y también hay parejas que deciden no tener hijos.
En ese escenario, muchas personas han buscado compañía en los animales. La pandemia también ha sido decisiva, porque los perros y gatos han aportado apoyo emocional, rutinas y estabilidad durante un periodo marcado por la incertidumbre.
La entrevistada ha insistido en que adoptar o convivir con una mascota no puede responder a un impulso pasajero. Ha recordado que se trata de una decisión que debe estar consensuada por toda la familia, porque implica cubrir sus necesidades nutricionales, emocionales y de bienestar durante toda su vida.
Italia pone sobre la mesa los permisos laborales
El debate ha llegado ahora al ámbito laboral. En Italia se estudia la posibilidad de regular permisos para que las personas puedan cuidar de sus mascotas enfermas. Para Saperas, esta iniciativa refleja la evolución social del vínculo con los animales.
La veterinaria ha explicado que, cuando una mascota enferma, depende completamente de su tutor. No se trata solo de llevarla al veterinario, sino también de administrar tratamientos, vigilar su evolución y acompañarla en un momento especialmente vulnerable.
En ese sentido, ha afirmado que este debate “no es solo una cuestión de equiparar los animales a las personas, sino de entender que existe este compromiso y esta responsabilidad real del cuidado”. También ha reconocido que en España no parece una medida inmediata, pero considera que «el camino ya ha empezado».
Empresas más flexibles y entornos pet-friendly
Saperas ha señalado que la pandemia ha acelerado cambios laborales como la flexibilidad horaria o el teletrabajo, dos medidas que pueden facilitar el cuidado de los animales cuando enferman o necesitan atención.
También ha puesto como ejemplo el programa Pets at Work de Nestlé, que permite a los trabajadores llevar a sus perros a la oficina. Según ha explicado, este tipo de iniciativas convierten a las empresas en espacios más pet-friendly y pueden tener efectos positivos en el compromiso de la plantilla.
La responsable de comunicación de Purina España ha añadido que estos beneficios también ayudan a captar talento. De hecho, ha señalado que en estudios recientes la posibilidad de acudir al trabajo con el perro se ha valorado incluso por encima de un coche de empresa.
El riesgo de los consejos no profesionales en redes sociales
En cuanto al papel de las redes sociales en la salud animal, TikTok, Instagram y otras plataformas han multiplicado los contenidos sobre mascotas, pero no siempre proceden de profesionales cualificados.
Saperas ha advertido de que las redes tienen un “doble filo”. Por un lado, pueden servir para sensibilizar y educar a los tutores. Por otro, cuando los consejos no vienen de veterinarios o especialistas, «existe un riesgo elevado para la salud del animal».
La veterinaria ha recordado que cada animal es único y que un síntoma aparentemente leve puede esconder una patología más grave. Seguir remedios caseros o recomendaciones genéricas sin diagnóstico puede retrasar la atención veterinaria y empeorar el pronóstico.
