Consejos ante olas de calor y temperaturas extremas
En este episodio de Aki-DYA, hablamos con Cristina Vázquez, experta en formación y emergencias de la DYA, sobre cómo protegernos ante las temperaturas extremas y los riesgos más comunes de la temporada veraniega. Tras registrarse picos históricos de temperatura recientemente, es vital conocer las pautas de seguridad para cuidar de nuestra salud y la de los nuestros.
La prevención comienza con hábitos sencillos pero fundamentales para evitar descompensaciones por el calor
- Evitar las horas punta: No salir a la calle ni realizar ejercicio físico intenso en las horas centrales del día.
- Hidratación y vestimenta: Beber agua constantemente y usar ropa holgada de tejidos ligeros.
- Protección en el hogar: Ventilar la casa a primera hora de la mañana y, después, cerrar persianas y ventanas para mantener el frescor. No olvidar que las mascotas también sufren golpes de calor y necesitan hidratación extra.
- Técnicas de enfriamiento: Para bajar la temperatura corporal de forma rápida, se recomienda aplicar paños fríos en zonas clave donde pasan arterias principales: axilas, ingles, nuca, muñecas y frente.
Cómo identificar y actuar ante un golpe de calor
Es crucial diferenciar entre el cansancio común y un golpe de calor. Los síntomas de alerta incluyen mareos, debilidad, sudoración excesiva, náuseas e incluso pérdida de conocimiento.
¿Cómo debemos actuar?
- Trasladar a la persona a una zona fresca y a la sombra.
- Tumbarla y elevar sus piernas (unos 30-35 grados) para favorecer la circulación hacia la cabeza.
- Si la persona pierde el conocimiento, colocarla inmediatamente en Posición Lateral de Seguridad (PLS) y llamar al 112.
Seguridad en playas y zonas de baño
- El agua ofrece alivio, pero también riesgos si no se respetan las normas básicas, por eso:
- Respetar las banderas: Hacer caso siempre a las indicaciones de los socorristas y a los colores de las banderas (especialmente la roja y amarilla).
- Peligro de los saltos: Evitar lanzarse al agua desde rocas o acantilados. Un cambio en las mareas o una profundidad desconocida pueden causar lesiones gravísimas.
- Cortes de digestión: Realizar cambios de temperatura de forma progresiva al entrar al agua fría, especialmente tras comidas copiosas o exposición prolongada al sol.
- Picaduras: medusas, garrapatas y avispas.
El verano trae consigo encuentros con fauna que puede ser molesta o peligrosa:
- Medusas: En caso de picadura, nunca usar agua dulce, alcohol ni orina. Se debe limpiar la zona con agua salada o suero fisiológico. Retirar los restos de tentáculos con pinzas o una tarjeta, nunca con las manos desnudas. Atención especial a la carabela portuguesa por la longitud y toxicidad de sus tentáculos.
- Garrapatas: Ante una picadura, extraerla con pinzas tirando de forma recta y hacia arriba, sin girarla ni usar aceites o calor. Se recomienda guardar la garrapata por si aparecen síntomas posteriores como fiebre o náuseas que requieran análisis médico.
- Avispas y abejas: Retirar el aguijón si lo hay y aplicar frío local para reducir la inflamación y el dolor.
Ante cualquier emergencia grave, el primer paso es siempre llamar al 112 y seguir las indicaciones de los profesionales.
Y recordar los cursos y formaciones, la formación es la mejor herramienta para salvar vidas.
