El presidente del Tribunal de Instancia de Bilbao, Aner Uriarte, ha lamentado que, al inicio de este año 2026, todavía se mantenga una profunda incertidumbre sobre la implementación real de la nueva Oficina Judicial. Según el magistrado, a pesar de los cambios legales, no se conoce la fecha exacta para su puesta en marcha en territorio vasco, lo que convierte la reforma en una mera variación de la denominación de los juzgados.
Cambios de nombre sin reformas estructurales
Desde el pasado 31 de diciembre, los antiguos juzgados han pasado a ser tribunales de instancia siguiendo la Ley Orgánica 1/2025. Sin embargo, Aner Uriarte señala que este nombre es engañoso, ya que los órganos siguen siendo unipersonales. El magistrado aclara que las decisiones judiciales las seguirán tomando los mismos jueces de forma individual en sus respectivas plazas.
El retraso de la Oficina Judicial en Euskadi
Mientras que en otros puntos de España el nuevo modelo ya es una realidad, el Gobierno Vasco ha decidido retrasar su implementación en Euskadi. Uriarte critica que, aunque se espera que funcione a lo largo de este año, no hay una fecha concreta, lo que obliga a los funcionarios y al Letrado de la Administración de Justicia a seguir trabajando bajo el esquema anterior sin cambios efectivos.
El temor a la nueva macrooficina judicial
La transición hacia una oficina común para las distintas plazas judiciales genera dudas en la presidencia del tribunal bilbaíno. El nuevo modelo obligará a los jueces a relacionarse con una macrooficina judicial y múltiples letrados, rompiendo la unidad directa que existía hasta ahora. Esta ruptura de la relación estrecha entre el juez y su equipo de funcionarios es uno de los puntos que más preocupa al sector.
Una situación laboral insoportable en Bilbao
Más allá de la organización, la falta de personal sigue siendo el problema crítico. El presidente ha recordado que el TSJPV ya solicitó la creación de seis nuevas plazas para la capital vizcaína, especialmente en las áreas de primera instancia y social. Uriarte califica la carga de trabajo actual como insoportable y denuncia que, por el momento, no se ha creado ninguna plaza adicional para paliar esta saturación.