El Surne Bilbao no tiene tiempo para disfrutar de su racha de 10 partidos ganados de manera consevutiva porque asoma en el horizonte uno de los partidos marcados de todas las temporadas. El domingo a partir de las 18 horas los hombres de negro afrontan el derbi ante Baskonia en Bilbao Arena con una idea clara: sostener el partido desde la energía y la concentración. Jaume Ponsarnau asume el desgaste físico y admite que el equipo llega “justo de fuerzas”, pero subraya un factor clave: “A los partidos llegamos y llegamos con confianza”.
Hilliard “tuvo un percance” en Salónica pero espera poder contar el, no así con Lazarevic y Sylla. “No los tenemos aún, hasta después de las ventanas que esperamos empezar a poder contar con ellos”. La rotación volverá a quedar en 10 jugadores ante un rival que puede rotar convocatorias.
Un equipo “de mucho talento”
El técnico destaca que Baskonia “juega mucho mejor ahora” y mezcla puntos de enorme dificultad con canastas “fáciles” que nacen del ritmo y del criterio para encontrar ventajas. Por eso, Ponsarnau insiste en que el reto pasa por “atacar a su talento” y estar “a la altura” del intercambio, pero siempre “desde máxima energía”, porque es “indispensable” ante un rival así. En Vitoria los hombres de negro fueron superados desde el salto inicial.
En defensa, el entrenador remarca que su equipo es “una de las defensas de nivel de la liga” y que ese debe ser el camino. La consigna táctica que más repite es clara: para “atajar” el desborde y la capacidad de inventar puntos, hace falta estar físico, sí, pero “sobre todo… llegando antes que ellos”. Además, avisa de que no pueden repetir un error reciente: que lo que ocurra en ataque afecte a la concentración y, desde ahí, regalar transiciones.
Efecto Miribilla
Ponsarnau mira a la grada y pide persistencia: quiere que el partido “dure 40 minutos o más”, con el equipo “más del 100%” y con la energía de un público que “va a ser mucha”. En el contexto de calendario, niega que el desgaste de Baskonia sea una ventaja: “Creo que no”, y recuerda que, tras el derbi, llega otra cita importante con el viaje a Las Palmas. Pero lo primero pasa por Miribilla, escenario de los mejores momentos del cuadro bilbaíno.
500 partidos en ACB
Para Jaume Ponsarnau supondrá alcanzar los 500 partidos en la Liga ACB, tiene algo de “cifra redonda” que impone (“da un poco de vértigo”), pero sobre todo lo vive como un motivo de orgullo por el camino recorrido y, a la vez, como un logro compartido: se muestra “muy agradecido” a toda la gente que le ha ayudado a llegar hasta ahí y lo enmarca en su forma de entender el oficio, con la idea de que “esto es día a día” y toca seguir “picando piedra”. En ese contexto, sitúa su etapa en Bilbao (con el Surne Bilbao) en “el ahora”: dice que está en un lugar donde puede trabajar muy bien, con buenas facilidades y una manera de hacer las cosas “con sensatez”, y con la ilusión de que esos 500 sean solo un paso hacia “muchos más”.