
El guitarrista británico Phil Campbell, integrante de Motörhead durante más de tres décadas, ha fallecido a los 64 años. La noticia fue confirmada por la propia banda a través de un comunicado difundido en redes sociales, en el que han lamentado la pérdida de uno de los músicos más emblemáticos del heavy metal.
Un pilar del sonido de Motörhead
En su mensaje, el grupo ha expresado su profunda tristeza por la muerte del guitarrista galés. “No podemos creer que estemos diciendo esto. Con una profunda tristeza tenemos que anunciar que Philip Anthony Campbell ha fallecido. Descansa en paz, Phil. El mundo acaba de perder un inmenso rayo de luz”, ha señalado la banda.
Campbell se incorporó a Motörhead en 1984, convirtiéndose en una pieza fundamental del sonido del grupo liderado por Lemmy Kilmister. Durante más de tres décadas formó parte de una de las formaciones más influyentes del rock duro, participando en discos emblemáticos como Orgasmatron, 1916, Bastards o Bad Magic. Tras la muerte de Lemmy en 2015 y la disolución de la banda, Campbell fue el miembro que más tiempo había permanecido en Motörhead junto al propio líder.
De Gales al heavy metal internacional
Nacido el 7 de mayo de 1961 en Pontypridd (Gales), Campbell comenzó a tocar la guitarra siendo niño. Influido por el rock clásico y el hard rock de los años setenta, pronto se integró en diferentes grupos de la escena local. Durante la segunda mitad de los años setenta y principios de los ochenta formó parte de bandas como Persian Risk, vinculadas al movimiento New Wave of British Heavy Metal, donde empezó a ganar reconocimiento dentro del circuito musical británico.
Un legado que continuó tras Motörhead
Tras el final de Motörhead, Campbell decidió continuar su carrera musical con el proyecto Phil Campbell and the Bastard Sons, banda formada junto a sus hijos Todd, Dane y Tyla. Con este grupo grabó discos como The Age of Absurdity (2018) y We’re the Bastards (2020), además de realizar giras internacionales en las que mantenía vivo el legado del grupo de Lemmy interpretando tanto canciones propias como clásicos de Motörhead.
En el comunicado de despedida, la banda ha destacado también su personalidad y su pasión por la vida: “Era un maravilloso guitarrista, compositor e intérprete, y llevaba a Motörhead en las venas. Phil amaba la vida y la vivía con gran alegría”.