Derbi con el orgullo tocado

Tras la pitada de San Mamés frente al Villarreal, los leones necesitan reaccionar ante su afición en el derbi vasco contra Osasuna
Derbi con el orgullo tocado
Athletic-Osasuna / athletic-club.eus

El Athletic Club afronta este martes una de esas citas que no admiten excusas. Después del duro golpe sufrido ante el Villarreal, que se llevó los tres puntos de San Mamés con un 1-2, el conjunto rojiblanco vuelve a casa con la necesidad de reaccionar de inmediato ante un rival incómodo, competitivo y siempre exigente como Osasuna. La sonora pitada del último choque hirió el orgullo de la plantilla y cuerpo técnico. Una herida abierta que quieren cicatrizar cuanto antes. Este martes 21 de abril a las 19:00 horas La Catedral vivirá una de las tres finales que tiene de aquí a final de curso.

Los rojillos acostumbran a ser un hueso duro para los leones en San Mamés. La última victoria de los de Valverde data del 15 de mayo de 2022. Han pasado cuatro años en los que Osasuna ha visitado el feudo zurigorri en cinco ocasiones, dos de ellas en Copa: el 1-1 en 120 minutos en la vuelta de semifinales de 2023 con el gol de Pablo Ibáñez y el 2-3 del año pasado en octavos de final. En liga, los tres últimos encuentros se han saldado con empate. Sendos 0-0 el pasado curso y en la 22-23, y un vibrante 2-2 en la 23-24 con el bacalao de Villalibre sobre la bocina. A la vista está que el conjunto navarro tiene la fórmula para incomodar al equipo bilbaíno en casa.

Ganar para espantar los fantasmas

En Bilbao no hace falta dramatizar demasiado para entender el momento. Tampoco mirar hacia otro lado. El tropiezo ante el Villarreal volvió a dejar una sensación preocupante en un equipo al que le cuesta traducir en bacalao y en contundencia todo lo que genera. Por eso, esta vez no se trata solo de sumar tres puntos. Se trata de mandar un mensaje. A la grada, al vestuario y también a una clasificación que empieza a incomodar más de la cuenta. El propio Ernesto Valverde lo ha dejado claro al asegurar que el equipo necesita los puntos y una mentalización total, en un escenario que el técnico definió como delicado, con el Athletic situado a seis puntos del infierno de Segunda.

El once de gala, sin excusas

La mejor noticia para el técnico rojiblanco es que podrá contar con toda la plantilla. A estas alturas de temporada, y con la presión apretando, disponer del grupo al completo refuerza la idea de que ha llegado la hora de los futbolistas importantes. Todo apunta a que Valverde apostará por su once de gala, sin grandes revoluciones, pese al bajo rendimiento que han ofrecido algunos jugadores en ataque en las últimas semanas. Ahí aparece uno de los debates que sobrevuelan el entorno athleticzale. Futbolistas como Nico Serrano o Robert Navarro piden paso y parecen merecer más protagonismo, sobre todo viendo el escaso filo ofensivo mostrado recientemente. Pero en un partido tan sensible, el técnico parece inclinarse por la jerarquía antes que por la agitación.

Osasuna, un rival que nunca regala nada

Enfrente estará un Osasuna que llega con hambre y con argumentos. El conjunto navarro visita San Mamés con la intención de seguir compitiendo por una zona alta que sigue teniendo a tiro y después de dejar buenas sensaciones en su último compromiso ante el Betis. En Pamplona se da por hecho un partido intenso, de ritmo alto y con el clásico 4-2-3-1 como dibujo de referencia para Alessio Lisci. Respecto al 11 que planteará el técnico italiano, con las bajas de Catena y Osambela por sanción, Boyomo y Herrando entrarán como pareja de centrales, Víctor y Rubén García en las bandas y Budimir arriba. Las dudas están en el doble pivote, en el cual podría reaparecer Lucas Torró de titular sentando a Iker Muñoz.

San Mamés también juega

Habrá que ver cómo responde el equipo, pero también cómo empuja la grada. El club ha movido ficha para favorecer una mejor entrada en un horario poco amable, con precios desde 30 euros y una política pensada para que San Mamés presente un ambiente de apoyo en un momento delicado. No es un detalle menor. El Athletic necesita fútbol, sí, pero también necesita sentirse arropado. Porque este partido tiene algo de examen emocional. El equipo llega herido, el rival no concede treguas y la afición sabe que ahora no toca esconderse. Toca apretar. Toca exigir. Y toca recordar que en noches como esta, San Mamés siempre ha sido el mejor lugar para volver a empezar.

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