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Miribilla, corazón y cabeza

Bilbao Basket afronta este miércoles a las 20:00 la vuelta ante el PAOK con el impulso de su afición y el reto de mantener la calma
Miribilla, corazón y cabeza
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El Bilbao Basket afronta este miércoles a las 20:00 algo más que un partido. La vuelta de la final ante el PAOK en Miribilla será un ejercicio de energía colectiva y control emocional, dos factores que Jaume Ponsarnau considera claves para alcanzar la remontada. Los seis puntos de renta logrados por los helenos parecen factibles, pero pueden llegar a ser un muro mental.

El técnico bilbaíno sabe que el ambiente será uno de los grandes aliados del equipo. Jugar en casa, en una noche europea, multiplica el impacto de cada acción.

“Para nosotros esto es un premio enorme… queremos aprovecharlo y uno de los valores que queremos vivir en este partido, sin ninguna duda, es Etxean”  

El impulso de Miribilla

La grada de Miribilla está llamada a ser un factor diferencial, sin entradas a la venta desde hace semanas. El empuje del público puede generar momentos de inspiración, rachas positivas y ese punto de energía que muchas veces decide partidos igualados.

“Que todo eso nos ayude a encontrar momentos calientes durante el partido, que nos den inspiración, que nos den acierto, que nos den impacto”  

Sin embargo, Ponsarnau también advierte del riesgo de dejarse llevar en exceso por la emoción. La intensidad debe ir acompañada de claridad mental.

“La excitación te ayuda hasta un punto… va mal si te desenfoca y te hace olvidar lo que tienes que hacer”  

Saber sufrir para competir

El técnico espera un partido largo, con fases de dominio alterno y momentos complicados. La clave estará en saber gestionarlos sin perder el rumbo.

“Me intento preparar para un partido muy exigente, igualado, tenso, donde habrá diferentes momentos emocionales”  

En ese sentido, la experiencia reciente ha dejado aprendizajes importantes en el vestuario: mantener el esfuerzo, la concentración y el foco incluso cuando el partido se pone cuesta arriba.

“El equipo tiene que aprender a vivir con eso… esforzarse, concentración, estar centrados en lo que tenemos que hacer”  

Todo ello en un día especial para el propio entrenador, que celebra su cumpleaños en la antesala de una final. Un contexto perfecto para una noche que puede ser histórica.

“Sería un muy buen regalo… pero más que en lo personal, pensar en que vamos a vivir una final todos juntos”  

Miribilla pondrá el corazón. El Bilbao Basket necesitará también la cabeza. Porque en partidos así, la diferencia suele estar en quién sabe sostenerse mejor cuando todo tiembla.

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