El Surne Bilbao ya tiene marcado en rojo su próximo reto europeo. Tras superar con autoridad al Petkimspor, el conjunto de Jaume Ponsarnau se enfrentará en semifinales de la FIBA Europe Cup al Falco Vulcano Szombathely, un rival incómodo, fiable y con argumentos para poner en aprietos a cualquiera.
La eliminatoria arrancará el 1 de abril en Szombathely (Hungría), en el siempre exigente Arena Savaria, donde los hombres de negro deberán dar el primer paso. La vuelta se disputará el 18 de abril en Miribilla, escenario que dictará sentencia y decidirá el pase a la gran final.
El conjunto húngaro llega tras eliminar al KK Bosna Sarajevo en cuartos de final. Supo golpear primero con un +15 en la ida y administrar la ventaja en la vuelta (78-70), mostrando una notable madurez competitiva. Un equipo que sabe jugar este tipo de eliminatorias.
Equilibrio
El Falco ha construido su temporada desde la consistencia. Segundo clasificado en su liga, destaca por su equilibrio entre defensa y ataque, y por una ejecución muy eficiente. No necesita acelerar el ritmo para dominar, pero sí castiga con precisión cada error del rival.
En el apartado individual, sobresale su capitán Zoltan Perl, referencia ofensiva y uno de los máximos anotadores de la competición. A su lado, el base Tyler Peterson dirige el juego, Arnaldo Toro impone su físico en el rebote y Benedek Varadi aporta equilibrio exterior.
Los números refuerzan su peligrosidad: el Falco es uno de los equipos más eficaces del torneo en tiros de campo y triples, lo que le convierte en un rival especialmente fiable en ambos lados de la pista.
Los MIB ya miran a Hungría. Dos partidos, dos escenarios y un objetivo claro: volver a abrirse camino hacia otra final europea.